16 de septiembre de 2015 09:37

Nueva Zelanda e Inglaterra, favoritos en un Mundial de rugby muy abierto

James Haskell corre atado a un compañero de equipo durante un calentamiento del equipo de rugby inglés. Foto: Agencia AFP

James Haskell corre atado a un compañero de equipo durante un calentamiento del equipo de rugby inglés. Foto: Agencia AFP

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Agencia AFP

Nueva Zelanda, actual campeón, e Inglaterra, que juega como local, son las selecciones favoritas para hacerse con el título del Mundial de rugby, que comienza el viernes en Twickenham.

Irlanda y Australia, ganadores de los últimos torneos del Seis Naciones y Championship, junto a Sudáfrica y Francia, pueden romper los pronósticos, en un torneo que se anuncia muy ajustado.

La representación latinoamericana estará compuesta por Argentina y Uruguay, dos equipos con objetivos muy diferentes. Los Pumas, terceros en 2007 y cuartofinalistas en 2011, con el bagaje que les da la experiencia y el roce en el Rugby Championship, aspiran a dar la sorpresa, empezando con un cruce de cuartos de final en que les tocaría medirse a Francia o Irlanda.

Uruguay, por su parte, que acude por tercera vez a un Mundial, tendrá difícil lograr una victoria en el llamado Grupo de la Muerte, en el que estarán Inglaterra, Gales, Australia y Fiyi.

Nueva Zelanda, con la generación de McCaw, Carter, Nonu, Mealamu, que van a disputar su última Copa del Mundo, quiere despedirse con otro título. Los All Blacks tienen todo: talento, juego de mano completo y pragmático, conquista y ocupación en primera línea, así como la potencia física para taclear, robar y contragolpear. En síntesis, casi la perfección en el rugby.

"Tenemos que acordarnos de los fracasos en otros Mundiales y comprender que un pequeño cambio de actitud puede hacer una gran diferencia", afirmó el seleccionador neozelandés Steve Hansen. Y es que los All Blacks no son invencibles, como demostró Australia el 8 de agosto en Sídney, cuando los Wallabies los derrotaron en el Rugby Championship (27-19), lo que dejó sin título a los hombres de negro.

El rugby australiano rozaba el estado de emergencia hasta que en el otoño (boreal) de 2014 llegó el técnico Michael Cheika. Si bien en el plano estrictamente deportivo el balance es equilibrado con 4 derrotas y 4 victorias desde su entrada en función en noviembre pasado, Cheika restableció el orden en un equipo con talento pero desordenado.

Esperanza de Inglaterra

Sudáfrica, campeón en 1995 y 2007, espera despejar las dudas en el Mundial y olvidar un verano (boreal) negro, marcado por la humillante derrota ante Argentina en Durban.

Cuna del rugby, Inglaterra alimenta la esperanza de conquistar ante su público la Copa del Mundo de 2015, lo que no pudo lograr en 1999 y sí en 2003 en Australia.

"Pienso que podemos ganar la Copa del Mundo con la ventaja enorme de jugar en casa, empujados por todo un estadio y un país, y con el talento y el carácter del grupo", afirma el técnico Stuart Lancaster.

Lancaster hizo crecer una nueva generación liderada por su capitán Chris Robshaw y sus lugartenientes George Ford y Owen Farrell, sin olvidar los encendidos tres cuartos Jonathan Joseph y Anthony Watson.

Irlanda, mejor equipo europeo las dos últimas temporadas, tiene la intención de romper la maldición que sufre en la Copa del Mundo, en la que nunca ha sido capaz de pasar los cuartos de final.

Después de tres años y medio de estancamiento, el XV de Francia de Philippe Saint-André se aferra a la Copa del Mundo y su magia para despertar, con el objetivo de volver a competir con los mejores, como en 2011, cuando fue finalista ante Nueva Zelanda.

Tres veces finalista y tres veces derrotada, Francia persigue su primer título mundial. Desde aquella final, hay pocos signos de esperanza. El equipo de Philippe Saint-André cosechó 21 derrotas, por 2 empates y 16 victorias.

Por primera vez, el equipo francés afrontará una Copa del Mundo sin haber ganado el Torneo de las Seis Naciones en los años precedentes.

Su balance es desconsolador: Ha finalizado cuarto en 2012, 2014 y 2015, y último en 2013.

Argentina puede dar la sorpresa ganando en cuartos a Francia e Irlanda y luego soñar.

A nivel de juego, con equipos muy igualados, se espera poco espectáculo y marcadores apretados.

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