24 de agosto de 2014 00:33

Morante de la Puebla y Manzanares 
lograron orejas de reconocimiento

El diestro José María Manzanares (der.) dedica el sexto toro de la tarde al matador Morante de la Puebla, durante el sexto festejo de la Feria de de Málaga que ha tenido lugar en la plaza de "La Malagueta", donde han compartido cartel con Enrique Ponce y

El diestro José María Manzanares (der.) dedica el sexto toro de la tarde al matador Morante de la Puebla, durante el sexto festejo de la Feria de de Málaga que ha tenido lugar en la plaza de "La Malagueta", donde han compartido cartel con Enrique Ponce y se han lidiado reses de Zalduendo. Foto: EFE

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 4
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 1
Contento 0
EFE
Málaga, España

José Antonio Morante de la Puebla ofreció una gran dimensión en el segundo toro de su lote, al que cortó una oreja tras una actuación muy templada en la sexta de abono de la Feria de Málaga, en la que también paseó un trofeo José María Manzanares.

Se lidiaron cinco toros de Zalduendo, y uno (1º) de Pedro Domecq. 


La corrida fue muy desigual de presentación y estacó por su calidad el sexto toro.


La plaza se llenó en tarde agradable, se celebraba otro de los carteles más rematados de un abono cargado de alicientes.


Enrique Ponce, quien recibía de manos del Alcalde el Capote de Paseo que le acredita como triunfador de la feria de 2013 al inicio del festejo, compartía cartel de lujo con los toreros Morante de la Puebla y José María Manzanares.


Estos dos diestros fueron capaces de cortar una oreja de cada uno ante las reses anunciadas de Zalduendo, que fueron remendadas con un primer todo de Juan Pedro Domecq, que fue el que abrió plaza.


El diestro valenciano lidió en primer lugar este toro, muy pobre de casta y al que se le pegó mucho en el caballo. El astado llegó a la muleta sin fuerzas, embistiendo andando y sin humillar. En una lección de magisterio de la técnica, Ponce le realizó la faena a media altura hasta que terminó por entregársele en el toreo en redondo. Por el pitón izquierdo el toro no dio ninguna opción.


Esta misma circunstancia se repitió en el cuarto, un toro al que el maestro Enrique Ponce recibió de salida con bellos lances capoteros; iniciando la faena con ayudados por bajo, para atacar enseguida por el pitón derecha, en tandas que fueron recibidos con grandes ovaciones por parte de la afición.


El de Zalduendo no se entregó nunca del todo, siendo exigente por momentos, pese a lo que ofreció una labor interesante mal rubricada con los aceros que quedó en una ovación al torero.


La faena más importante de la tarde llegó de manos de Morante de la Puebla en el quinto toro de la tarde. 


Paradójicamente, el animal fue muy protestado de salida por su evidente flojedad.


Para enfado del público que llenaba los tendidos, el animal se mantuvo en el ruedo; posibilitando una faena importante por los dos pitones, marcada por el temple.


Siempre a más, consiguió que el inválido terminara entregado a su mágica muleta, y tras una buena estocada paseó una oreja. Se pidió incluso un segundo trofeo que el palco no concedió.


El primero de su lote fue un astado que se cayó de salida repetidamente en los capotes y en el caballo. Suelto, recibió el segundo puyazo en la puerta, y se mantuvo en el ruedo pese a que también hubo protestas.


El diestro sevillano Morante de la Puebla lo intentó por los dos pitones aunque no pudo lograr ni un solo muletazo estimable.


Otra oreja paseó del tercero de la tarde José María Manzanares, un animal que tuvo como virtud principal la movilidad.


Manzanares lo lanceó con gusto a la verónica, brilló en banderillas Curro Javier, y a la muleta llegó con acometividad para poder conseguir tandas en redondo con elegancia.


También brilló al natural, aunque su labor se centró en las tandas de derechazos. Concluyó su faena con una estocada fulminante.

Esta rúbrica fue la que le faltó para redondear la tarde en el sexto. Se estiró con él a la verónica y tras brindárselo a Morante de la Puebla se fue a los medios para realizar una faena consistente por ambos pitones, sobre todo por el izquierdo con estéticas tandas de naturales.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)