19 de junio de 2016 15:50

Juan Antonio Pizzi acalló las críticas con su versión de la 'Roja mecánica'

Con las victorias ante Bolivia y Panamá y el pase a cuartos de final, Pizzi y su Roja parecieron liberarse de los fantasmas de Sampaoli

Con las victorias ante Bolivia y Panamá y el pase a cuartos de final, Pizzi y su Roja parecieron liberarse de los fantasmas de Sampaoli. Foto: Agencia AFP

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Agencia AFP
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Luego de soportar con una sonrisa las críticas por las pobres actuaciones de Chile durante el inicio de su era y el debut en la Copa América Centenario, Juan Antonio Pizzi acalló muchas voces y dio a conocer ante México su propia versión de la 'Roja mecánica'.

La paliza 7-0 al Tri el sábado por la noche, con momentos de verdadera exhibición futbolística del campeón reinante, superaron incluso grandes actuaciones de la triunfal era de Jorge Sampaoli, antecesor de Pizzi hasta principios de año.

“No es fácil ser el entrenador de un equipo que logra plasmar en la cancha una superioridad como la que conseguimos hoy ante un rival de primerísimo nivel en una instancia decisiva”, dijo Pizzi a la prensa en el Levi's Stadium de Santa Clara (oeste de Estados Unidos) .

Si la sensación era de “felicidad” por lo visto en el campo de juego, Pizzi eligió también la palabra “tranquilidad” para definir el especial momento que vivió luego de verse sometido al escrutinio y las dudas de la prensa y la afición.

Es que los resultados no acompañaron durante el inicio de su proceso, con cuatro derrotas en cinco partidos, demasiado para un país que se había acostumbrado a ganar.

Pizzi comenzó perdiendo contra Argentina en Santiago por las eliminatorias sudamericanas a Rusia-2018, logró aire con una victoria ante Venezuela en esa misma instancia, y luego sumó dos derrotas en amistosos, una sorpresiva ante Jamaica y otra ante México, justamente el rival vapuleado el sábado.

Mejoras, no cambios

Las cosas no se arreglaron con una cuarta caída, nuevamente ante la albiceleste, en el debut de ambos en esta inédita edición del torneo continental, pero el entrenador se mantuvo firme ante la prensa.

“Sabía cuando agarré este equipo que el desafío era duro, difícil. No he perdido bajo ningún punto de vista la ilusión. Nos vamos a levantar”, afirmó tras aquel partido jugado en el mismo estadio de la exhibición de este sábado.

Con las victorias ante Bolivia y Panamá y el pase a cuartos de final, Pizzi y su Roja parecieron liberarse de los fantasmas de Sampaoli, una fuerza invisible que sin quererlo condiciona la nuevo entrenador.

Y, sin embargo, el exentrenador del Valencia siempre dejó en claro que llegó a la selección con la intención de mejorar algunas cuestiones y no cambiar las bases sentadas por su predecesor argentino que convirtió a Chile en referencia mundial con su juego ofensivo y moderno.

“La idea es no alejarnos demasiado de lo que venía haciendo el equipo. Los jugadores tienen asimilados conceptos muy claros”, explicó por enésima vez en la víspera del choque con México, un verdadero partido visagra para él.

Entre sus aportes, por ejemplo, ha estado la inclusion de Edson Puch, el delantero de Liga de Quito adquirido por el Nexaca de México y que se perdió la Copa América del año pasado por lesión.

Puch jugó un gran partido contra el Tri y marcó dos goles, acompañando de maravillas a las estrellas Arturo Vidal y Alexis Sánchez y el descomunal Eduardo Vargas, autor de un póquer.

La presión que traía Pizzi debería disiparse notablemente con el pase a semifinales, que ratifica a la Roja al máximo nivel en América, y ahora todo lo que venga, desde el encuentro con Colombia el miércoles, no hará más que sumar.

Parte del fútbol chileno

En esta batalla que ha tenido Pizzi para imponerse, contó a su favor el hecho de que los chilenos lo conocían de antemano por su paso por el Santiago Morning y la Universidad Católica entre 2009 y 2011.

Con el Morning, un equipo que ha alternado entre la primera y segunda divisiones del fútbol chileno desde mediados de la década de 1980, Pizzi alcanzó una semifinal de un torneo de la máxima categoría en 2009.

Con la Católica, uno de los grandes del país, se consagró campeón en 2010 y alcanzó los cuartos de final de la Copa Libertadores de América al año siguiente, además de una final del torneo local al año siguiente.

Al ser consultado sobre si la goleada con México lo metía en la historia del fútbol chileno, Pizzi recordó que esta selección “viene escribiendo la página más brillante” de este deporte en el país desde hace un tiempo.

“Ojalá podamos seguir agregándole hojas a ese libro”, concluyó con esa mezcla de humildad y ambición que lo caracteriza.

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