12 de May de 2014 00:01

Para el gran salto hay que ser un temerario

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Para saltar más de cinco metros y caer velozmente sobre una colchoneta, sin hacerse daño, hay que estar un poco loco. A esa conclusión llegaron algunos entrenadores de atletismo de Pichincha tras el impresionante salto que realizó José Pacho en la pista de Los Chasquis, la semana pasada.

El atleta esmeraldeño que representa a Manabí y que se entrena en Quito realizó un salto de 5,29 metros, 36 centímetros por encima del actual récord nacional que él mismo ostenta.

Para no tener miedo a las alturas, sostener con precisión la pértiga durante la carrera y lograr el salto para superar la barra, sin que esta se caiga, hay que ser fuerte, ágil y veloz.

Por esa razón muchos consideran que el salto con pértiga, junto con el lanzamiento de martillo, es el evento más complejo del atletismo olímpico.

Ese criterio lo comparte el entrenador cubano Luis Small, quien guía el desempeño del 'recordman' ecuatoriano.

Si todo sale bien, si el deportista continúa con el apoyo económico que ahora tiene, si no se lesiona y sigue entrenándose fuerte como lo hace, se da por descontado que se clasificará a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.

El salto superlativo de la semana pasada también lo presenció Félix Sánchez, entrenador de Pichincha. Él sostiene que para triunfar en esta disciplina hay que ser extrovertido, temerario y un tanto loco.

El atleta, que ahora está motivado porque recibe apoyo económico por parte de las autoridades deportivas, rompió seis garrochas el año pasado.

Eso ocurrió porque cada garrocha está diseñada para resistir de acuerdo con la altura de cada salto. El avance del esmeraldeño ha sido tan vertiginoso en el último año que las garrochas simplemente no resistieron que él se acercara cada vez más a las nubes.

La talla es una condicionante, pero no algo determinante en el resultado. Pacho, el mejor del país, mide 1,70 metros .

Lo que sí es fundamental es el apoyo. Aunque parezca mentira, el atleta que estuvo en el mundial de menores de Ucrania 2013, en ocasiones comía una sola vez al día. Casi no contaba con apoyo el año pasado, pero supo sortear esa etapa de escasez y ahora está imparable.

Al comer como debe hacerlo un atleta de alto rendimiento, cinco veces al día y con alimentos ricos en proteínas, al tomar vitaminas y suplementación, ha incrementado su musculatura y su fuerza. Eso le ayuda para mejorar cada vez más, según el entrenador Vinicio Mina, quien también ha sido testigo de su mejoría.

José Pacho fue siempre un niño inquieto, temerario.

En su natal Muisne, provincia de Esmeraldas, tenía un árbol cerca de su casa. Ahí se la pasaba jugando por lo que desarrolló algunas habilidades. "Me lanzaba y era como saltar de tres pisos", recuerda el deportista que buscará un cupo para el Mundial, de la categoría juvenil, que se realizará en EE.UU. en julio.

Small, en una búsqueda de talento para Manabí, lo reclutó. Primero realizó escalada deportiva, por un año. Lleva entrenándose en atletismo desde el 2010.

El éxito del esmeraldeño también requiere sacrificios. Por sus entrenamientos, no va a su casa desde inicios de año. "Extraño a mi familia, pero todo lo que hago es por ellos".

Ojo al dato

6.16 metros es el récord mundial bajo techo
En el mundo.  
El francés Renaud Lavillenie pasó a la historia del atletismo al batir el récord mundial con un salto de 6,16 m. El registro anterior perteneció al legendario atleta ucraniano Sergei Bubka, que con 6,15 metros lo mantuvo por más de 20 años.

4.93 metros  es la mejor marca nacional
En el país.  
El esmeraldeño José Pacho ostenta todos los récords nacionales. En el 2013, en los Juegos Nacionales Juveniles de Riobamba, saltó 4,93 metros. Ese es récord de menores, juvenil, Sub 23 y absoluto. En prácticas, salta más de 5,20 metros.


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