17 de May de 2010 00:00

Obregón jugó 65 minutos y lloró en su despedida

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Álex Puruncajas.

Cuando escuchó que debía salir de la cancha, Alfonso Obregón dejó de trotar y empezó a observar a sus hasta entonces compañeros de profesión. Luego, trotó con lentitud en dirección a la banca de suplentes para abandonar el campo de juego. Habían transcurrido 65 minutos del partido en la Casa Blanca y era la hora del adiós.

En pleno trote, su compadre Jacinto Espinoza lo detuvo. El ‘Chinto’, su ex compañero en LDU y en la Selección ecuatoriana, se acercó y le abrazó. Luego, reunió a más jugadores del equipo Amigos de Obregón alrededor del homenajeado.

fakeFCKRemovePero eso solo duró un minuto. Obregón debió continuar con su trote para salir de la cancha en su último partido como profesional en la cancha de la ‘U’, equipo con el que conquistó cinco títulos nacionales y tres internacionales.

El manabita, que jugó 19 años en el fútbol profesional, siguió con su trayecto y al llegar a la línea de salida no se pudo contener. Sus ojos se enrojecieron al observar a su ahijado Michel Cobena.

Su protegido lo esperaba para reemplazarlo. Entonces, Obregón se sacó la camiseta con el número 5 y la entregó a su ahijado.

Los aplausos de sus compañeros y de la mayoría de los aficionados (más de 14 000 hinchas asistieron al estadio) se multiplicaron en el escenario. Desde la general sur del estadio un coro persistía: “Ooooh dale Obregón, Obregón, Obregón, Obregón, dale Obregón...”, cantaban los adolescentes de la Muerte Blanca, algunos de ellos con los torsos desnudos.

El volante salió del campo y levantó los brazos. Luego, se acercó a Rodrigo Boada, el utilero de la ‘U’, y le entregó otra camiseta de la ‘U’ que llevaba puesta.

En la banca de suplentes también existían otros jugadores que querían abrazar al ex capitán de los albos. Franklin Salas, quien se recupera de una lesión, se acercó y le regaló una ‘casaca’.

Ese fue el clímax de una despedida emotiva en el estadio de Ponciano, que se amenizó con un partido de 70 minutos.

Al cotejo, llegaron compañeros y amigos del ex seleccionado. Incluso, también participaron personajes como Fabricio Correa, el polémico hermano del presidente de Ecuador, Rafael Correa.

Antes del encuentro, los homenajes fueron múltiples para el mediocampista. Recibió cinco placas: de la barra Los Dinosaurios, de los ciberalbos, de la Ecuafútbol, de la Comisión de Fútbol de Liga y del club LDU.

Obregón no se quiso quedar atrás y también entregó una placa a los universitarios. El galardón lo recibió el directivo Rodrigo Paz.

El cotejo arrancó lágrimas y risas a los aficionados. El homenajeado empezó a jugar en el equipo Amigos de Obregón, tal como estaba previsto.

En ese plantel, estaban ex jugadores como Álex Aguinaga, Eduardo Hurtado, Luis ‘El Chino’ Gómez... El rival, Liga, inició el partido con sus mejores hombres como Hernán Barcos, Norberto Araujo, Juan Salgueiro...

Eso sí, Obregón logró reforzar a su equipo con los albos Néicer Reasco y Édison Méndez.

Así, el cotejo se presentó atractivo, aunque la superioridad de Liga era evidente. También era evidente el mal estado físico del ex capitán universitario.

El ‘capi’ se dedicaba a jugar a ‘un solo toque’ y apenas se acercaba al arco rival, defendido por José Francisco Cevallos.

De hecho, solo ensayó dos remates al arco de ‘Pepe Pancho’ Cevallos. El primero fue por una ejecución de tiro libre.

Aguinaga ‘amagó’ que iba a rematar, pero cedió la pelota para el homenajeado. El manabita disparó hacia un ángulo, pero Cevallos fue el ‘villano’. El golero se lanzó y evitó la conquista.

Luego, Obregón tuvo otra opción en el segundo tiempo. Pero su remate salió desviado. El partido finalmente terminó con un resultado de 5-2 a favor de LDU. Pero esa solo fue una anécdota del homenaje, porque los hinchas se emocionaron por su recorrido por la cancha al final del partido. El manabita dio una vuelta tal como si hubiese ganado un título.

Su emoción también fue visible en la rueda de prensa. Ahí, ante la primera pregunta no se pudo contener y volvió a derramar un par de lágrimas. “Que más puedo pedir. Aunque no lo crean este es mi partido más feliz”, dijo.

¿Su futuro? Al parecer seguirá en Liga. En la rueda de prensa dijo que Rodrigo Paz le realizó una “bonita propuesta”. Pero no precisó cuál fue la oferta.

Hoy, Obregón tiene previsto a Manabí y recuerda su despedida.

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