2 de December de 2013 00:01

Manabí, otra vez, vio la gloria azul

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Esteban Dreer, Cristian Nasuti, Denis Stracqualursi, Marcos Mondaini y Javier Klimowicz se abrazaron al final del partido y festejaron con una bandera de Argentina el título once del Emelec en la cancha del Reales Tamarindos.

En el centro del mismo terreno de juego, Gabriel Achillier, Marcos Caicedo, Fernando Giménez, Fernando Gaibor se arrodillaron, oraron y levantaron los brazos en señal de agradecimiento al Todopoderoso.

Algunos hinchas saltaron las mallas y se metieron a la cancha para celebrar con sus ídolos y de paso obtener alguna de sus camisetas y prendas como recuerdo del campeonato.

Dreer y Gabriel Achiller fueron desprendidos de sus uniformes por parte de los eufóricos hinchas que se pelearon por llevarse una prenda.

Énner Valencia, quien no jugó el partido completo, fue el más buscado por la prensa y los aficionados, pero evitó que se la saquen su camiseta pues aseguró que la guardará como un tesoro ante su anunciada partida.

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La historia de los logros azules

La casualidad y el calendario quisieron que Emelec obtuviera su corona 11 exactamente 56 años después de haber logrado su primer título.

El 1 de diciembre de 1957, Emelec venció 2-0 a Deportivo Quito, en el estadio Capwell y así entró a la historia como el primer campeón del fútbol profesional ecuatoriano.

Ese fue el comienzo de una trayectoria triunfal que luego se confirmó en las ediciones de 1961, 1965, 1972, 1979, 1988, 1993, 1994, 2001 y 2002.

Por tercera vez, las canchas manabitas fueron el escenario de la consagración de Emelec. Anteriormente, en 1979, el estadio Jocay albergó aquella consagración azul que rompió siete años de sequía y que se logró gracias a los dos goles que Lupo Quiñónez le anotó al Manta.

Luego, en 1993, el mismo Jocay atestiguó el triunfo azul sobre Green Cross, gracias a la conquista de Iván Hurtado.

Las últimas dos coronas de Emelec, las del bicampeonato 2001-2002, tuvieron como teatro la cancha del estadio Capwell. Tras once años sin estar en el primer plano, este ha sido el campeonato que más tiempo tardó en llegar a las vitrinas de la entidad porteña.

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