13 de julio de 2014 17:30

Mario Götze le amargó el sueño a Messi

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AFP
Quito

Minuto 113 y aparece Mario Götze para anotar el único gol de la final en el Maracaná de Rio de Janeiro.

En una fracción de segundo, cortó de raíz el sueño de Lionel Messi de conquistar el único título que aún no conquistó, la Copa del Mundo.

El público enloqueció, los brasileños, ya eliminados, no querían por nada del mundo un título de sus rivales eternos y se colocaron sin vergüenza la camiseta del equipo que antes los humilló con una goleada 7-1.

Messi se secaba el sudor de la cara, sin acelerar el paso, esperando el balón del empate. Pica y Schweinsteiger le corta el camino, fue falta. Cobró desviado, muy por encima.

Sin embargo, el jugador del FC Barcelona fue elegido mejor jugador del torneo y recibió su trofeo antes de que Alemania subiera a recoger la Copa del Mundo.

Fue la última oportunidad antes de despedirse de Rio como subcampeón, obligado a esperar cuatro años más para cumplir su sueño de pibe.

Sonó el silbato y Messi no dejó el paso lento. Siguió caminando sobándose la cabeza, aún incrédulo. El título estaba tan cerca, pero a la vez tan lejos. Siete minutos faltaban para la decisión en penales, una apuesta que era igual de arriesgada para ambos combinados.

A paso lento
Mientras el balón le llegaba, Messi practicaba del arte de la observación. Sin gastar energías en vano, la 'Pulga' observaba cada jugada, sin expresión en la cara, simplemente esperando el momento justo para sacar las garras.

Iba para acá y para allá, trotando, esperando que llegara el balón ideal y ahí, el estallido. Es sólo tomar el balón y no lo detiene nadie, es como si el balón se pegara a las botas.

A los 8 minutos, picó con velocidad por la banda derecha, evadiendo a Mats Hummels para centrar a Enzo Pérez desde el fondo, pero Bastian Schweinsteiger cortó el centro.

Era la primera aparición del pibe de 27 años, astro del Barça, que sólo necesitaba cumplir su sueño de ganar un Mundial de fútbol (es su primera final en las tres Copas que disputa).

Porque es eso lo único que no tiene Messi, una Copa del Mundo. El ganador de cuatro veces consecutivas (2009-2012) el Balón de Oro FIFA al mejor jugador del mundo, con seis Ligas españolas, tres UEFA Champions League, dos Mundiales de Clubes: Messi ha conquistado todos los títulos posibles con su club Barcelona.

Y una vez más se quedó con las ganas.

Messi quería revivir las glorias de Diego Maradona, como él '10' y capitán, del último Mundial que ganó Argentina allá por 1986, un año antes de que naciera el "Messias".

En la final, “ Leo ” se movía en el campo sigiloso, buscando el lugar perfecto para atacar. Una salida violenta de Pérez por la derecha, que en el medio campo evaluando si valía la pena iniciar la carrera.

La defensa alemana mostró fallas, pero también la puntería del astro.

Comenzando el segundo tiempo, una oportunidad clara de gol. Habilitado por la izquierda, Messi entró sólo al arco y remató desviado por le palo izquierdo. El arquero Manuel Neuer respiró profundo.

Antes en la primera mitad, peleaba el balón con Hummels cuando Schweinsteiger despejó mal y dejó el balón solo para Gonzalo Higuaín, que frente al arco falló.

Y de nuevo, cuando se presentó la oportunidad, regresó el estallido. Sobre la media hora, se libró magistralmente de la marca y dejó el balón en los pies de Ezequiel Lavezzi, que centró para que Higuaín, impedido, anotara. Todo seguía 0-0.

A los 29, Lavezzi centra para la 'pulga' con un taquito hacia atrás para que el '10' invadiera el área y rematara desviada.

De espaldas a la defensa, el 'crack' del Barcelona recibió el balón de espaldas a la defensa, invadió de nuevo el área y con Hummels jalándole la camiseta consiguió rematar el balon, que pasó a Neuer y necesitó que Boateng neutralizara el peligro.

La plata 
Fue un partido equilibrado, con Sergio Romero defendiendo con garra el arco mientras llegaba el tan anhelado gol.

Minutos antes de los 90 reglamentarios, Messi invadió por el medio pero chocó con Boateng. El balón quedó para Biglia, pero Schweinsteiger lo desarmó.

En la prórroga, cuando Palacios desperdició la gran oportunidad de cara a Neuer, a la 'pulga' no le quedó otra que agarrarse la cabeza con los brazos. No lo podía creer y el resto de la hinchada argentina tampoco.

El cansancio le pasó factura y en los últimos 15, Messi apareció poco. Fue allí cuando apareció el gol de Götze, que le ponía fin por ahora al sueño de Messi.

En Brasil tendrá que conformarse con el subcampeonato, habrá ahora que esperar otros cuatro años hasta Rusia.

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