26 de agosto de 2015 16:36

Marco Mosquera no quiso ser militar pero defiende firme al bitricampeón 

Marco Mosquera lleva el  balón en un partido entre El Nacional y Liga de Loja en el 2014.  Foto: EL COMERCIO

Marco Mosquera lleva el balón en un partido entre El Nacional y Liga de Loja en el estadio Atahualpa  Foto: EL COMERCIO

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Carlos Augusto Rojas

El esmeraldeño Marco Mosquera no quiso  convertirse en militar, como su  padre, pero ahora tiene la fortuna y la responsabilidad de defender a El Nacional, el equipo de fútbol que representa los valores militares. 

Siendo un muchacho, en su natal Esmeraldas y luego en la capital ecuatoriana, Mosquera sintió simpatía por el bitricampeón  por influencia de su progenitor.  "Mi papá está contento porque siempre fue hincha de El Nacional y nos inculcó eso", contó el volante de contención que también jugó en Olmedo, Liga de Quito, Liga de Loja, entre otros clubes.

"Mi papá quiso que fuera militar, como él, porque es una profesión estable, pero desde pequeño me gustó el fútbol", reveló el deportista que esta temporada ha actuado en 19 partidos según las estadísticas de la Federación Ecuatoriana de Fútbol.

Con 30 años,   el futbolista que no optó por la vida militar quiere que alguno de sus cuatro hijos se destaque en los escenarios deportivos.   "Ahora tengo la suerte de tener familia, mi esposa, mis cuatro enanos... quiero que mis hijos jueguen fútbol porque yo tengo la suerte de hacerlo ahora, pero también entiendo como padre esa frase de que 'la mejor herencia es el estudio'. Espero que ellos decidan y se preparen para que no tengan problemas en la vida".

Marco Mosquera en el complejo deportivo de El Nacional, en Tumbaco, junto a una de las frases características del Ejército ecuatoriano. Foto: Carlos Rojas  / EL COMERCIO

Marco Mosquera en el complejo deportivo de El Nacional, en Tumbaco, junto a una de las frases características del Ejército ecuatoriano. Foto: Carlos Rojas / EL COMERCIO

Su pasión por el fútbol también se vio influenciada en la infancia porque tuvo dos tíos maternos que llegaron a jugar en Olmedo y en Esmeraldas Petrolero. De esos años también recuerda los goles de Diego Herrera, el delantero que triunfó con los criollos y con los albos en los años 90'.  

Entre sus primeros recuerdos futboleros está también la Copa del Mundo de 1994, con la campaña de esa selección brasileña de Romario, Bebetto, Cafú, Dunga y otras estrellas. "Esa final ante Italia es algo inolvidable".   

"Estoy contento porque me están dando la confianza. Hay que seguir trabajando para tener oportunidades en el equipo", dijo el deportista que milita en El Nacional que comanda el argentino Rubén Darío Insúa.

Los criollos juegan la noche del 26 de agosto del 2015 (19:00) ante Universidad Católica, en el estadio Olímpico Atahualpa, para cumplir un cotejo de la sexta fecha y que no se realizó por la participación de los camarattas en la Copa Sudamericana. 

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