28 de noviembre de 2017 00:00

Angélica Arellano viene de EE.UU. para jugar pimpón

Angélica Arellano incursionó en el tenis de mesa hace cinco años. Es doble campeona sudamericana en la categoría Sub 11, en la modalidad individual y por equipos, representando a Ecuador. Foto: Manuel Quizhpe / EL COMERCIO

Angélica Arellano incursionó en el tenis de mesa hace cinco años. Es doble campeona sudamericana en la categoría Sub 11, en la modalidad individual y por equipos, representando a Ecuador. Foto: Manuel Quizhpe / EL COMERCIO

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Manuel Quizhpe
Redactor (D)

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Angélica Arellano nació hace 10 años en Fullerton, California, EE.UU. Allí se formó como microtenista, destacándose en los torneos de ese país. En mayo pasado, tras competir en dos selectivos nacionales, se ganó el derecho para representar al Ecuador.

Ella es hija de los ecuatorianos Ronald Arellano y Emely Yacelga, quienes residen desde hace 13 años en su ciudad natal. Desde esa ciudad viaja a Quito para las convocatorias que recibe de la Federación Ecuatoriana de Tenis de Mesa o de la Concentración Deportiva de Pichincha (CDP).

Según Francisco Yacelga, abuelo de la seleccionada, “su padre la despide en el aeropuerto de Los Ángeles y yo la recibo en Quito”. Él es el representante legal de su nieta cuando se encuentra en el país, por ser menor de edad. Incluso es su acompañante en los certámenes nacionales.

En los cuatro días de competencias de los Juegos Nacionales de Menores, realizados la semana pasada en Cuenca, Yacelga se encargó de trasmitir en vivo, con su teléfono, todos los partidos que Angélica jugó en representación de Pichincha. Sus progenitores lo seguían desde Fullerton. Él se daba tiempo para arengarla, “vamos Angie”, insistía.

La niña de 1, 30 metros de estatura (la más pequeña de las competidoras) superó con prestancia a rivales de 13 años y fue campeona individual. En la final venció tres sets a cero a la riosense Fernanda Castro, seleccionada nacional Sub 13. También, ganó una presea de oro en la modalidad por equipos, con Rachell Vernaza, y la de plata en dobles mixtos con Juan Nogales.

Angélica incursionó en el tenis de mesa a los cinco años, con la guía de su padre. Desde el año pasado tiene una entrenadora personal, la estadounidense Grace Lin. En Cuenca ganó sus primeras medallas a escala nacional, puesto que sus participaciones anteriores fueron en dos selectivos.

En mayo pasado, en Asunción, Paraguay, se estrenó con la Tricolor en el Sudamericano de Tenis de Mesa Sub 11. Allí ganó dos preseas doradas: una en la modalidad individual y otra por equipos; además una de plata en dobles mixtos.

En octubre, también en Asunción, fue campeona latinoamericana Sub 11 por equipos junto con la azuaya María José Borja y la guayasense Fiorella Olaya, sus principales rivales a escala nacional. En la final se impusieron a Guatemala por 3 a 1. En ese mismo certamen consiguió dos medallas de plata: una en individual y otra en dobles con Borja.

Tiene doble nacionalidad: estadounidense-ecuatoriana. Ella se desenvuelve sin problemas en las entrevistas. Habla bien el español y confiesa que su sueño es “parecerse a la microtenista china Ding Ning”. Ella es campeona mundial y medallista de oro en los Juegos Olímpicos en Río 2016.

Su admiración a Ning es por sus éxitos y porque “juega muy bien y tiene el servicio que yo tengo”. La particularidad es que baja su cuerpo y luego se levanta tras golpear la pelota en la mesa con la raqueta. Ella es alumna del quinto grado del Brookhaven Elementary School. Está agradecida con las autoridades por darle permiso para sus viajes.

Durante los recesos, entre uno y otro cotejo de los Juegos Nacionales, Angélica y Rachell Vernaza jugaban en las colchonetas del Polideportivo. Pese al poco tiempo de conocerse, ambas demostraron una buena comunicación.

Su abuelo está convencido que el deporte los identifica y por eso existe comprensión con su nieta. Yacelga en su juventud también representó al país, pero en gimnasia olímpica y le dejó satisfacciones. “Con Angie formamos un equipo no solo deportivo sino espiritual y familiar”.

Aníbal Fuentes, presidente de CDP, recordó que el padre de Angélica también fue seleccionado de microtenis de Pichincha. Por otra parte, dijo que la entidad a su cargo cubre los pasajes aéreos de la raquetista cuando viene al país para representar a la provincia.

Carlos Baró, uno de los técnicos del microtenis pichinchano, la define como una raquetista “habilidosa y con una técnica sofisticada”. Además, destacó su nivel táctico elevado y la manera rápida de acoplarse a sus compañeras. Su actitud y concentración en los juegos son otros factores claves.

‘Angie’ está clasificada al Hope Mundial, torneo organizado por la Federación Internacional de Tenis de Mesa y que reúne a los campeones infantiles de los diferentes países.

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