6 de marzo de 2015 16:01

Los autos eléctricos, una realidad en Ecuador

El Leaf de Nissan es el vehículo eléctrico de producción en serie más vendido del mundo. Pronto estaría disponible en el mercado nacional.

El Leaf de Nissan es el vehículo eléctrico de producción en serie más vendido del mundo. Pronto estaría disponible en el mercado nacional.

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Redacción Carburando

La reciente firma de un convenio para la promoción, comercialización y perspectivas de fabricación de baterías y vehículos eléctricos en el Ecuador, entre el Gobierno Nacional y los distribuidores locales de cuatro constructores automovilísticos, abrió el camino para la importación de esos autos desde este mismo año.

Automotores y Anexos S.A. (Ayasa), representante en el país de la alianza Renault-Nissan, líder mundial en la producción de autos eléctricos, desde hace varios años ha brindado su apoyo a las autoridades gubernamentales con el fin de configurar una estrategia óptima para la implementación de esta nueva tecnología en Ecuador.

Nicolás Espinosa, presidente de Ayansa

Nicolás Espinosa, presidente corporativo de Ayasa, habló con CARBURANDO sobre las implicaciones de la introducción de los vehículos eléctricos.

¿Está el Ecuador listo para recibir autos eléctricos?

El proceso de introducción de un nuevo concepto de movilidad implica dar una serie de pasos paralelos. Lo primero es disponer de la infraestructura eléctrica necesaria para recargar las baterías. El vehículo eléctrico es totalmente viable siempre que su utilización sea eminentemente urbana, dada su autonomía limitada, de entre 160 y 200 km, según el tipo de manejo.

La disponibilidad de una toma de corriente doméstica de 220 voltios permitirá hacer una recarga normal de la batería en siete horas. No obstante, como parte del proceso de lanzamiento, conjuntamente con el Ministerio Coordinador de la Producción estamos trabajando para empezar a instalar electrolineras en puntos estratégicos de las ciudades y del país.

¿Cuándo se empezará a crear esas infraestructuras?

Está previsto que en el segundo semestre de este año se den los primeros pasos para la instalación de los centros de recarga. Lo que se pretende es que el consumidor se sienta seguro de que su vehículo no se va a quedar varado por falta de energía.

¿Ve usted predisposición en los consumidores para adquirir autos eléctricos?

A partir de la experiencia de Noruega, se puede decir que la cantidad de vehículos que se vendan dependerá de la cantidad de centros de recarga que se instalen en las ciudades. Ahí está la responsabilidad de quienes pretendemos introducir esta tecnología. Debemos definir la disponibilidad de los sistemas de recarga y sus tarifas con el Gobierno.

¿Las fábricas de Nissan y Renault tendrán la capacidad para atender la demanda de unidades del mercado ecuatoriano?

La apertura de una línea de negocio en un nuevo mercados implica varias definiciones a nivel de fábricas, gobiernos y distribuidores. Nissan y Renault están listos para abastecer al mercado nacional, siguiendo los tiempos de respuesta de sus fábricas cuando se hace un pedido de vehículos.

La alianza está dispuesta a apoyar la apertura en este mercado porque lo considera estratégico. Con la capacidad de generación eléctrica que tendrá Ecuador a partir del 2017, ellos ven este proyecto con mucho optimismo porque será una puerta de entrada a otros países.

¿Cuáles son los costos de operación y mantenimiento de los autos eléctricos en relación con los autos convencionales?

Renault entregó vehículos eléctricos de prueba a Correos del Ecuador, para que compararan su operación frente a vehículos con motores de combustión. El costo, en términos de utilización energética, fue de USD 0,64 en un recorrido de 35,6 kilómetros, frente a USD 1,22 de un vehículo de diésel, con los precios actuales de electricidad y combustible. Eso indica que el vehículo, en condiciones de trabajo, ahorra un 50%.

En cuanto al mantenimiento, el vehículo eléctrico tiene un funcionamiento muy sencillo, pues hay menos componentes que generan fricción y no tiene caja de cambios. Solo requiere cierta lubricación y chequeo de frenos. El costo se reduce al 35 o 40% del de un auto convencional.

Un auto eléctrico es más costoso al inicio, pero es una inversión que se amortiza en un plazo no muy amplio.

¿Cuáles son las expectativas de comercialización de Ayasa?

La idea inicial es potenciar todos los tipos de negociación para cumplir los requerimientos de flotas de los sectores público y privado. Es difícil definir la cantidad de vehículos que vamos a vender mientras no haya la infraestructura. No obstante, haremos un pedido inicial de vehículos que estarán disponibles tanto para flotas como para usuarios particulares.

¿Cómo avizora el mercado de los autos eléctricos en el país en un plazo de cinco años?

La introducción de un nuevo concepto de movilidad no es una moda, es un cambio de cultura. La gente no se volcará a comprar autos eléctricos desde el inicio. Esto es un proceso y como tal tendrá un período de desarrollo de algunos años.

Sería imposible pensar en un reemplazo total de los vehículos de combustión interna. Creo que los autos eléctricos alcanzarán entre el 15 y el 20% de participación de mercado hasta el 2020.

Como Ayasa confiamos en el país y en nuestras marcas. Con esta iniciativa apoyamos la utilización de energías limpias para la movilidad en Ecuador.

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