5 de junio de 2014 19:32

Augusto Poroso: ‘Cantar el Himno en un Mundial es lo más grande’

Augusto Poroso jugó como titular los tres encuentros de la primera ronda del Mundial  ­Corea-Japón 2002.

Augusto Poroso jugó como titular los tres encuentros de la primera ronda del Mundial ­Corea-Japón 2002.

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Álex Puruncajas. Redactor

Entrevista con Augusto Poroso, ex seleccionado de fútbol.  Nació el 13 de abril de 1974 en Guayaquil. El exdefensa central pasó por clubes del Ecuador como Barcelona, Emelec y Aucas. Ahora se dedica a formar nuevos talentos en una escuela de fútbol en Guayaquil.

Usted formó parte de la primera Selección ecuatoriana que jugó un Mundial. ¿Cómo se procesan los días previos al debut en un torneo de esta magnitud?
Hay mucha ilusión por jugar, pero también hay ansiedad. El jugador sabe que irá a un torneo donde están los mejores y quiere demostrar lo mejor a su país, a su familia y al cuerpo técnico. El jugador sabe que está entre los mejores 23 futbolistas de un país y que estará rodeado de la élite y quiere rendir lo mejor posible.

¿Cómo se combate esa ­ansiedad?

Con la unión grupal. En Japón (2002) hubo un excelente grupo de jugadores. Éramos como una familia y nos apoyábamos en todos los aspectos. Eso nos ayudaba. Nosotros acudimos a ese torneo para aprender y eso dio frutos, porque ahora Ecuador participará en su tercer Mundial.

Usted habla de la unión grupal, pero ¿cómo se motiva el jugador a nivel individual antes de un partido de un Mundial?

Cada uno vive los momentos previos de manera diferente. Para mí, por ejemplo, el momento más emocionante fue escuchar el Himno Nacional antes del primer partido. Fue lo más grande. Sentía alegría en ese instante porque sabía que me estaban observando en casa.

También mencionó que los jugadores sabían que iban al Mundial del 2002 para aprender. Entonces, ¿qué enseñanzas obtuvo de esa experiencia?
El participar junto a las mejores selecciones nos permitió medir nuestro nivel e internar mejorarlo. Pero sobre todo el jugador aprende a compartir. En el Mundial de Japón Corea 2002 nosotros compartimos muchos buenos momentos y formamos un excelente grupo. Eso es lo que recuerdo siempre, que hice grandes amigos y compañeros que perduran hasta la actualidad.

Los seleccionados del 2002 jamás habían disputado un Mundial. Ahora ocurre algo parecido, porque 17 de los 23 jugadores irán por primera vez a una Copa del Mundo. ¿Se pueden establecer similitudes entre estas dos selecciones?
Cuando fuimos al primer Mundial teníamos poco roce internacional. Ahora, los seleccionados tienen mayor experiencia, juegan en el exterior y se destacan en sus clubes. Este equipo también va con gente experimentada, que ya participó en el Mundial de Alemania 2006 y, por eso, esperamos que haga lo mejor posible y se equipare a ese equipo.

Pero los amistosos de la Selección antes del encuentro frente a Inglaterra no dejaron buenas sensaciones sobre el rendimiento que puede mostrar en Brasil…
Considero que la Selección puede mejorar su nivel antes del primer partido en el Mundial (ante Suiza, el 15 de junio). Hay tiempo para corregir los errores y el entrenador seguramente trabajará en eso. El equipo tiene capacidad para mejorar en sus líneas.

La defensa de la Selección ecuatoriana parece el punto más débil del equipo. ¿Qué correcciones se deben hacer en ese sector?
Los jugadores que van a actuar en la defensa deben dialogar mucho porque así ayudan al colectivo. Todo depende del grupo. El diálogo entre compañeros es importante. Los jugadores se dan cuenta de eso. Debe haber mucha conversación entre los defensores.

¿El punto más fuerte de la Selección es el medio campo o la delantera?
El punto débil es la defensa, pero adelante tenemos mucha fuerza. Contamos con buenos jugadores en el medio campo y la delantera. Tenemos a Antonio Valencia, que tiene experiencia, y contamos con Énner, que anda muy bien. Eso nos da esperanzas.

También hay juventud con Carlos Gruezo. ¿Cómo puede aportar este jugador al equipo?
Carlos Gruezo por algo juega en Alemania. El chico ha jugado de la mejor manera en los últimos partidos. Tiene la confianza del entrenador y puede dar más. El grupo lo apoya. Él va a demostrar por qué lo tomaron en cuenta para este Mundial. Es un jugador que tiene técnica y sentido de ubicación.

Con todo lo analizado, ¿hasta dónde puede llegar la Selección nacional en el Mundial de Brasil?
El anhelo es que llegue muy lejos. Si es posible que llegue a la final. Esta Selección puede mejorar mucho desde la primera fase y eso es lo que da esperanza a los ecuatorianos. El anhelo de todos es que llegue a instancias finales para alegría del país.

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