10 de diciembre de 2016 00:00

Aucas, al borde de su octavo descenso

Aucas, tradicional equipo capitalino, está cerca de un nuevo descenso. Foto: Alfredo Lagla/ EL COMERCIO

Aucas, tradicional equipo capitalino, está cerca de un nuevo descenso. Foto: Alfredo Lagla/ EL COMERCIO

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Mauricio Bayas.  Redactor (D)

Aucas cumple, este sábado 10 de diciembre del 2016, 758 días en la Serie A del fútbol ecuatoriano, pero ahora está con la incertidumbre de marcharse otra vez a la Serie B.

La idolatría de ‘Papá’ Aucas es tan sorprendente que hay hinchas que tienen vivos los recuerdos de la última década. Uno de ellos es Santiago Mallitasig, defensa quiteño, protagonista del ascenso de la B a la Serie A, en el 2014, y parte de la actual plantilla que intenta salvar la categoría esta tarde ante Barcelona (16:00), en el estadio Monumental, por la última fecha del Campeonato.

Al plantel quiteño solo le sirve triunfar y esperar un milagro que Emelec derrote a Delfín, en Manta. Esa es la única forma que pueda evitar su octavo descenso en su historia.

El plantel expetrolero ascendió a la Serie A en el 2014 y después de dos temporadas está al filo de volver a irse a la B. “Ha sido un año triste. Con tres entrenadores, pero no hemos podido salir de los últimos lugares. Nos costó tanto subir y ahora duele más que seamos el primer opcionado a descender. Duele por toda esa gente que le quiere a este club”, admite Mallitasig, zaguero candidato a ser titular.

Aucas ha tenido un año de contrastes. Hubo momentos felices con el regreso a un torneo internacional (Copa Sudamericana) después de 12 años y algarabía por la obra de la iluminación y mejoramiento del escenario. Institucionalmente, el club se levantó de la Segunda Categoría y mejoró en infraestructura e imagen.
Sin embargo, justo cuando inauguró las luminarias en el estadio de la ‘Caldera del Sur’, con el apoyo del Municipio de Quito, se perdió la identidad futbolística en la cancha. Los técnicos Carlos Ischia (argentino) y Tabaré Silva (uruguayo) pasaron por la banca de suplentes sin encontrar el equipos ideal en todo el año.

La incertidumbre económica también golpeó en las últimas semanas. Onofre Mejía, mediocampista, cuestionó que a pesar de la mejoría que tuvo el plantel en las últimas fechas, no hubo el compromiso de la directiva por estar al día. En cambio, la directiva insistió que se ofreció premios económicos en partidos claves (contra Mushuc Runa, en Ambato), pero ni eso alcanzó para tratar de motivar al grupo y conseguir triunfos.

“Ha costado tanto tiempo encontrar el equipo, que ahora nos duele ser los candidatos a bajar. Hay un mérito que ha sido no bajar los abrazos”, expresó Armando Osma, técnico colombiano.
Un potencial descenso significará un golpe en todo aspecto, pero el más duro será el económico. Perder la Primera Categoría o Serie A significará un perjuicio de USD 1,2 millones, aproximadamente, calcula David Aguilar, gerente.

Este año, el club presupuestó USD 3,5 millones en sus gastos, de los cuales aún no saben con cuánto terminarán de déficit.
El cambio administrativo le costó a Aucas. La salida de Ramiro Gordón y la transición con el grupo que lidera Danny Walker influyeron en la campaña.

“Solo en los derechos de televisión hay una diferencia de USD 600 000. A eso se suman los auspiciantes, las asistencias entro otros rubros”, manifiesta Aguilar.

La directiva actual garantizó que si el club llegara a descender, el próximo año se reiniciará un proyecto con el propósito de volver de inmediato. Incluso, el mismo ‘Piripi’ Osma presentó su carpeta para su continuidad como técnico.

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