Mario Cueva en la escalera que conecta los dos pisos de su departamento dúplex, en el Edificio Tamayo. Fotos: Diego Pallero / EL COMERCIO

Mario Cueva en la escalera que conecta los dos pisos de su departamento dúplex, en el Edificio Tamayo. Fotos: Diego Pallero / EL COMERCIO

El diseño hizo que se optimice toda su vivienda

Redacción Construir (I)
construir@elcomercio.com

Un departamento que optimiza cada elemento en arquitectura y diseño es el de Mario Cueva. Él es un arquitecto que resumió la filosofía y el concepto de todo un proyecto en su propio espacio cotidiano: su hogar.

El departamento, de 60 m2, es uno de los dos dúplex del Edificio Tamayo. Cuenta en la primera planta con sala, comedor, cocina, patio lateral, y con un espacio de entretenimiento y el dormitorio se encuentra en el segundo piso.

A primera vista, en cada uno de los ambientes se aprecia el aprovechamiento del hormigón y el bloque visto, así como de la madera, a la que el arquitecto define como un material noble que, de hecho, es su objeto de estudio en la maestría que cursa actualmente.

La iluminación natural está en todos los espacios.

La iluminación natural está en todos los espacios.


Cueva considera que al departamento en el que vive hay que entenderlo en conjunto con el edificio, mismo que “conlleva una búsqueda para cuestionar la forma habitual de construir en el país”.

En este caso, la propuesta que se pone en cuestión es la de la panelería en la fachada. Se trata de una construcción seca, de paneles de fibrocemento.


Además se introdujeron elementos de madera en todo el edificio como unos puentes con vigas laminadas y una estructura de madera en un espacio de la terraza.

En ese sentido, el arquitecto considera al departamento en el que vive como una conclusión del proyecto de 3 000 m² , en 60 m² , donde se consolidaron conceptos e ideas.

Al interior, la vivienda luce el mismo recurso del hormigón visto que se aprecia desde la fachada del edificio.

¿Cómo es un departamento donde se aprovechan todos los espacios?


La doble altura, clásica de los departamentos tipo loft, se cubrió para conseguir más espacio útil. Allí hay una estancia de entretenimiento, junto al dormitorio.

Lo interesante, manifiesta Cueva, es que pese a ser pequeño, el departamento funciona bien, gracias a que cada zona está bien definida en un espacio optimizado y no saturado de elementos innecesarios.

“A parte de esa búsqueda técnico constructiva, hay rigurosidad en la definición de un espacio pequeño, pero que con el amoblamiento logra un funcionamiento bastante claro en las distintas actividades”.

Precisamente la sencillez es una de las características fundamentales en el aspecto interior. La apariencia a la vista del hormigón, la mampostería de bloque, y el plywood no tienen necesariamente un fin estilístico, asegura el arquitecto.

“Todo guarda coherencia con una manera de proyectar arquitectura y hacer construcción, con rigor sobre los materiales, sus formatos y forma de construirse, y buscando reducir, en algunos casos, terminaciones que no siempre favorecen a la vida útil de los edificios como la pintura, y que inciden en la huella de carbono presente en las edificaciones”.

La mampostería de bloque a la vista es un recurso.

La mampostería de bloque a la vista es un recurso.


Parte de esta sencillez es la modulación de los espacios. Llama la atención el diseño de las escaleras que conectan las dos plantas.

Esta es de madera y en la parte más baja sirve como elemento de almacenamiento al mismo tiempo. “Creo en el potencial de la madera como material de construcción, y en su capacidad para generar atmósferas interiores domésticas y de trabajo agradables”.

En términos decorativos también se puede hablar de una sencillez que beneficia al espacio. El departamento cuenta con piezas de mobiliario de Hans Wegner, Thonet, Poul Kjaerholm y Alvar Aalto.

También hay pequeños objetos originarios de viajes y regalos de gente cercana por todo el departamento, así como pocos cuadros y fotografías que siguen el mismo concepto.

Todas estas características funcionan en un entorno bien iluminado. Con amplia entrada de luz natural, que se complementa con luces dirigidas a través de lámparas.