8 de February de 2014 00:02

Nimio

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Es un vocablo que ha tenido diferentes acepciones a lo largo de la historia. Desde excesivo o abundante para los romanos, Julio César la empleaba para referirse a alguien excesivamente terco, hasta mínimo o insignificante, como hoy lo conocemos.

Por alguna extraña razón, todas esas definiciones le caben al patético esfuerzo del Gobierno por aprobar el COIP. Correa pretendió salirse con la suya y minimizó el reclamo del gremio médico.

Prestó oídos sordos a los argumentos de los quejosos y, antes que la razón o la justicia, primó la postura inflexible fundamentada en esa errática visión de la realidad que provoca el poder transitorio y les dota aires de infalibilidad a sus decisiones. Al arreciar los reclamos ya estábamos listos para importar más enfermeros cubanos, cuando decidió, el único que decide por todos los poderes del Estado, llegar a un acuerdo.

Es que el Ecuador no comienza ni termina con el actual Mandatario y nadie está aquí para bajar la cabeza y soportar la imposición de leyes absurdas sin protestar.

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