24 de mayo de 2017 00:00

El correo: fin del cuento

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 19
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0
Edgar Freire Rubio

Las personas que han leído mi par de Cartas al Lector en este espacio, me han preguntado cómo terminó el asunto de la pérdida de la correspondencia enviada a tres amigos. Opté por remitir nuevamente cartas y libros, que son inencontrables. Un sobre iba dirigida a Librería “Tolstoi”, el segundo a Ecuadoradio (Miguel Rivadeneira), y un paquete con libros a una profesora de Literatura en Riobamba, para un concurso. Otra vez, increíblemente, nunca llegaron a su destino. Tengo derecho a ser prejuicioso: ¿se extravían las cartas?, ¿Se sustraen?, ¿No conocen las direcciones los mensajeros? Antes, cuando estos encargos no arribaban a su destinatario devolvían al remitente, ¿por qué no vuelven a hacerlo? De nada ha valido las buenas intenciones del Sr. Diego de la Cadena, para enmendar este pésimo servicio. Mis amigos me sugieren que más bien envíe estos sobres por otros “couriers” y así acabe mi tormento, o que entregue personalmente. Así lo haré.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (5)
No (1)