3 de febrero de 2016 12:46

Por una Economía Social y Solidaria

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Evelyn Maricela Cordones Méndez

Es política de todo gobierno proteger al sector que aglutina masas en busca de calidad de vida, las transformaciones en la conducción de estas organizaciones deben garantizar un control operativo ético y social, la cooperación es el modo conductor de este sistema, lamentablemente muy poco se ha podido constatar en cambios, los herederos del cooperativismo siguen administrando a la economía social y solidaria a su antojo y placer. Se constituye en botín de operaciones poco visibles y transparentes, vaya que la economía financiera se mueve con esmero, aquí tenemos los ingresos sin control en las categorías de vivienda, transporte y ahorro y crédito. Las preguntas son: ¿quién controla? ¿cuánto saben? ¿qué parámetros cumplen? ¿hay seguimiento?

La ruta del éxito está en la corrección de los procesos, cumplimiento de la ley y compromiso con el sistema. De ello no hay evidencia. Proveemos lo manifestado, hay ventas, cobros, administración a diestra y siniestra, y esto podemos probar en el mismo Distrito de Quito, sector Quitumbe. El manejo está en comerciantes, traficantes de tierra, que permanecen en los cargos, o dan facultades para que administren y se burlen de la ley, sin que nadie les diga absolutamente nada.

La rendición de cuentas se ve como favores entregados en beneficio de los socios, lástima que aún se humillen y se violen derechos por el desconocimiento o simplemente por la prepotencia de dirigentes que jamás piensan en el bien común. Formar y administrar una cooperativa lo ven como una plataforma de transformación económica personal, la mentira y el engaño es pan de cada día "basta ya" obren con decencia y ayuden a cumplir los sueños de gente que confío y entrego sus ahorros en busca de vivienda propia.

La historia pone como un sistema ejemplar y no se equivoca, la nueva Ley es para aplicar, encontremos los mejores perfiles de buen uso, pongamos en evidencia el cumplimiento de principios y fines y de una vez por todas desterremos a usureros de este sistema. Que los hay ¡Claro que los hay! Es cuestión de auditar y ver cuánto se avanzado. No mucho, más de lo mismo y muy poco de nuevos lineamientos que ayuden a formar un sistema sustentable. Que tenga como premisa el buen vivir, la buena práctica de convivencia, la sociabilización de los entes y los costos/ beneficio que representa hacer del sistema cooperativista un aliado estratégico de progreso y bienestar social para la familia y para el desarrollo del país.

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