Según un estudio realizado por la Universidad de Cambridge, la inteligencia se hereda de la madre por un asunto genético

Según un estudio realizado por la Universidad de Cambridge, la inteligencia se hereda de la madre por un asunto genético. Foto: Paul Inkles/Flickr

#Dedóndesalió

Si eres muy inteligente deberías agradecerle a tu madre 

Infobae de América (I)

La revista Psychology Spot explicó que los genes de la inteligencia se encuentran en los cromosomas X, y que las mujeres son más propensas que los hombres a pasarlos. Además, se cree que la inteligencia puede ser un "gen condicionado". Estos genes se comportan diferente en función de dónde vienen -por ejemplo, hay ciertos genes que se transmiten y que sólo se activan si proceden de la madre. Otros sólo se activan si vienen del padre-.

Uno de los primeros estudios sobre el tema se llevó a cabo en 1984 en la Universidad de Cambridge, y posteriormente le siguieron muchos otros a través de los años. Los científicos involucraron embriones de rata para su investigación y concluyeron que la inteligencia está ligada a un gen condicionado que sólo se activa cuando proviene de la madre.

Más recientemente la Unidad de Ciencias de la Salud Pública Social y Consejo de Investigación Médica de Glasgow, Escocia entrevistó cada año desde 1994 a 12.686 jóvenes de edades comprendidas entre los 14 y los 22 años. Los investigadores tomaron en cuenta varios factores, como el color de la piel y la educación a nivel socio-económico. De esta manera se encontró que el mejor indicador de la inteligencia era el CI de la madre. De hecho, la relación de la inteligencia de los jóvenes varía sólo un promedio de 15 puntos a la de sus madres.

Los genes no son los únicos responsables

Por supuesto, los genes no son el único indicador de la inteligencia. Otros estudios encontraron que el contacto positivo físico y emocional por parte de la madre juega un papel importante en el desarrollo, entre una variedad de otros factores ambientales.

Investigadores de la Universidad de Minnesota, por ejemplo, encontraron que los niños que desarrollaron un fuerte vínculo con sus madres son más perseverante y muestran menos frustración durante la resolución de problemas.

Esto se debe a que la fuerte unión da la seguridad necesaria para permitir a los niños a explorar el mundo y la confianza para resolver problemas. Además, estas madres también tienden a ayudar a los niños en la solución de problemas, lo que ayuda a estimular aún más su potencial.

Más allá de lo que indique la genética, los padres no deben desanimarse, porque también tienen mucho para aportar al desarrollo de sus hijos, especialmente si están emocionalmente presentes. El índice de inteligencia con la que se nace es importante, pero no decisivo.