Los cerdos se revuelcan en el lodo para equilibrar su temperatura corporal. Foto: Wikicommons

Los cerdos se revuelcan en el lodo para equilibrar su temperatura corporal. Foto: Wikicommons

#orgánica

Los cerdos no son tan 'cerdos'

Isabel Alarcón
Redactora (I)

Cerdo o puerco, generalmente, son palabras que utilizamos para referirnos a una persona sucia o que hizo alguna acción desagradable. Pero, ¿realmente estos animales son anti higiénicos?

Especialistas comprueban que los cerdos no son tan sucios como pensábamos, incluso, evitan ensuciar las zonas en las que habitan si tienen el espacio suficiente como para separar el área de descanso del sitio donde se alimentan.

Es común verlos acostarse sobre el lodo y cubrir su cuerpo, ya que son “cerdos” y no les importa contaminarse. Pero, en realidad, es todo lo contrario. Los chanchos embarran su cuerpo para eliminar los parásitos, insectos y las infecciones que se alojan en su piel.

Así lo explica el veterinario Julio Loaiza. Esta acción también es útil para protegerse de los rayos solares y para eliminar las células muertas. Además, les sirve para refrescarse y mantener su temperatura corporal estable ya que son incapaces de sudar. Esto comprueba que la frase popular “sudar como un cerdo” también es un mito porque los puercos no tienen glándulas sudoríparas.

Su limpieza ha permitido que ahora sean considerados mascotas y no solo un alimento. En países como Estados Unidos no es raro que las personas tengan pequeños chanchos como animales de compañía y hay páginas en la Internet que explican todos los cuidados que éstos necesitan.

Los conocidos como Mini Pig son ideales para tener dentro de casa porque no son destructivos. Les gusta mantenerse limpios y disfrutan de los baños por lo que muchas veces puedes encontrarlos dentro de la tina de baño.

Incluso, los entrenan como a perros debido a su inteligencia y su capacidad de recordar lo que han prendido. Así lo comprobó un estudio de la Universidad de Illinois que además demuestra que pueden reconocer a sus madres y aprenden a seguir a otros compañeros para obtener su comida.

Después de un tiempo de adaptación los cerdos llegan a reconocer el olor de su propietario y es un animal al que le gusta sentirse acompañado, ya sea por otros de su especia o por sus dueños. Así que ya sabes, antes de decir cerdo a alguien, piénsalo dos veces.