10 de July de 2009 00:00

La vuelta olímpica estuvo llena de júbilo

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Redacción Deportes

Patricio Urrutia optó por la soledad. En un extremo de la tarima de premiación de la Recopa Sudamericana, el volante universitario celebró su segundo título  internacional.

 “La victoria es  para toda esta  gente que vino a respaldarnos”, dijo y corrió para  recibir su medalla y el título de la Recopa, el segundo trofeo internacional que levanta como capitán de Liga.

La felicidad de los universitarios era total en los minutos previos a recibir el trofeo. Los jugadores saltaban emocionados mientras cantaban el tradicional ‘dale campeón’. En medio de los festejos, Ulises de la Cruz agradeció a la hinchada y señaló que esta copa le sabe a cosas grandes.

El jugador oriundo de  Piquiucho (Carchi) acotó que en Liga de Quito tiene sus mejores recuerdos “porque me fui campeón y regresé para ser campeón”.

En Liga, tenían listas unas vistosas camisetas y gorras negras con la leyenda  ‘Campeón 09’.
Eugenio Figueredo fue el encargado de entregar las Copas y las medallas. Después vino la vuelta olímpica, aunque este tradicional rito deportivo no fue suficiente para descargas las emociones.
 
“Nos vamos de chupe”, gritó el esmeraldeño Víctor Estupiñán, mientras felicitaba a sus colegas.
Embargados de la alegría, los albos se quedaron cortos en sus palabras. En la empapelada cancha de Ponciano, los jugadores agradecieron  a Dios y a su familia.

También buscaron al soporte de toda esta aventura copera: Rodrigo Paz. ‘El Negro’, como le dicen al dirigente de Liga, celebró con mesura el cetro de la Sudamericana.

“Voy a festejar durmiendo”, acotó tras felicitar a los jugadores. Su hijo Esteban, en cambio, justificó la ausencia de Paz en la cancha al decir que su padre es “humilde” y prefiere estar  en las gradas.

El lateral Paúl Ambrosi, en cambio, buscó entre la gente a sus herederos. A la más pequeña, Sofía, la tomó entre sus brazos, mientras que Paúl Alexander acompaño al jugador tomado de la mano.

“Este triunfo es para ustedes”, les dijo con euforia Ambrosi.

El técnico Jorge Fossati también fue cauto en los festejos. A su criterio, este campeonato se forjó a lo largo del año y lo ideal, según el uruguayo, hubiese sido festejar en compañía de toda su familia.

Al recordar a sus seres queridos, el DT  dejó atrás ese semblante de fiesta por uno de alegría. Dijo que hace pocos días  nació su nieto y muere por conocerlo: “Este título también es para él”, dijo.

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