13 de mayo de 2017 00:00

Vías cerradas y derrumbes exigen cuidado a conductores

El tránsito en la avenida Velasco Ibarra se interrumpió y originó congestión vehicular. Foto: Paúl Rivas/EL COMERCIO

El tránsito en la avenida Velasco Ibarra se interrumpió y originó congestión vehicular. Foto: Paúl Rivas/EL COMERCIO

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Andrés García
y Daniel Romero
Redactores (I)

Las fuertes precipitaciones siguen complicando la movilidad en Quito. Ayer, 12 de mayo de 2017, la avenida Velasco Ibarra y la Intervalles fueron cerradas por deslizamientos de tierra que obstacu­lizaron el tránsito vehicular.

La tierra ocupó la calzada desde la madrugada del viernes 12, por lo que la Secretaría de Seguridad del Municipio decidió restringir el paso mientras duraron los trabajos para la habilitación normal de la vía.

El problema se armó para quienes, de sur a norte, tenían como opción la Velasco Ibarra. La Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) coordinó el cierre desde la calle Solano, en el sector de El Dorado.

El cierre obligó a tomar rutas alternas. Una de ellas fue circular por la av. 10 de Agosto, tomando la avenida Pichincha para desembocar nuevamente en la avenida Velasco Ibarra, por el Playón de La Marín.

Esa fue la ruta que siguió la unidad de transporte universitario en la que se movilizó Tamara Castillo por la mañana. La estudiante contó que el conductor del vehículo conocía del cierre de la Velasco Ibarra, por lo que decidió avanzar hasta la Autopista General Rumiñahui por La Marín.

También se complicó para quienes circularon en sentido sur-norte. Esto porque se redujo el tramo en el que se aplica el contraflujo en esa vía, que conecta el sur con el norte de la capital.

La emergencia obligó a reforzar el control de las autoridades. Según Julio Puga, director de Operaciones de la AMT, 180 agentes colaboraron en el control vehicular en la zona de influencia del cierre vial.

Ese no fue el único inconveniente en esa vía. Uno de los problemas que retrasó la rea­pertura al tránsito fue la remoción de un poste de luz que quedó afectado tras el derrumbe de un muro de contención.

Después de los trabajos de remoción de escombros y limpieza por parte del personal de la Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas (Epmmop), la circula­ción se normalizó a las 13:30.

Otro punto conflictivo para la movilidad fue la vía Intervalles, específicamente en dos tramos. El primero fue a dos kilómetros del peaje y el segundo en el sector de Toglla. Debido a los deslizamientos, producto de las lluvias, la vía permaneció cerrada desde la noche del jueves 11 de mayo .

Este cierre originó que los conductores que debían trasladarse desde Cumbayá hacia Los Chillos o a Quito, lo hicieran por la Interoceánica o la Simón Bolívar, lo cual incrementó la carga promedio de vehículos en esas vías.

Hasta las 14:30 de ayer, esa vía no se habilitó al tránsito. Según el ECU911 Quito, los equipos de seguridad del Centro de Operaciones de Emergencia Metropolitano (COE-M), inspeccionaban los taludes para evitar nuevos deslizamientos.

La calzada mojada, la falta de visibilidad y el estado de las vías son algunos de lo problemas para la movilidad originados por las fuertes precipitaciones. Para circular con mayor seguridad es importanteconsiderar algunas recomendaciones.

Según Jesús Gómez, instructor de la Escuela de Conducción de Aneta, lo primordial es tener el vehículo en óptimas condiciones. “Las llantas, las plumas y el motor deben estar revisados para evitar accidentes por fallas mecánicas”.

En esto coincide Alexis Ortiz, ingeniero mecánico y catedrático de la Espe. Para él, el buen estado de las plumas es lo primero a tomar en cuenta. “Si al cumplir un ciclo de limpieza del parabrisas hay una mancha, es porque no funcionan correctamente y hay que cambiarlas”, señaló.

Otro consejo para evitar el daño del vehículo es no forzar el embrague, que es una de las piezas que más se desgasta, pues generalmente se mantiene presionado mientras se espera el paso. “Acostumbrarse a que una vez que se detiene por completo el vehículo se lo debe mantener en neutro”.

La Agencia Metropolitana de Tránsito también efectúa una campaña en redes sociales. Para esta entidad, el conductor debe tomar en cuenta los límites de velocidad. En la ciudad 50 km/h y 40 km/h para el transporte liviano y de carga, respectivamente. En las vías periféricas es 90 km/h para livianos y 70 km/h para los de carga.

Sin embargo Gómez señaló que, debido al estado de las vías por las lluvias, a esos límites se debe reducir un 30%, con el objetivo de que en un eventual accidente exista la posibilidad de maniobrar.

Según los datos de la Agencia Metropolitana de Tránsito, desde octubre del 2016, mes en el que se inició la época de lluvias en el Distrito Metropolitano de Quito, hasta abril del 2017 se reportaron
5 095 siniestros de tránsito.

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