8 de April de 2010 00:00

Valenzuela en Quito

valore
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0
Alfredo Negrete T.

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

La visita de  Arturo Valenzuela, Secretario del Departamento de Estado para América Latina fue singular. Para los ciudadanos  de  izquierda   fue un desafío; para otros, que pueden todavía  expresar disidencias, fue la oportunidad de un diálogo  sobre nuestras posiciones internacionales y su incidencia en las relaciones con los Estados Unidos. La experiencia académica y política- chilena e internacional- del Secretario es indiscutible y por elemental consideración  no  puede  ser ubicado, como en otras  oportunidades  -Otto Erich, por ejemplo-   en el grupo de   ‘halcones en cacería’ de Washington.

La contrariedad del gobierno nace del informe anual sobre  las condiciones  negativas en  Ecuador de los derechos humanos. En estas circunstancias, la petición de una entrevista al más alto nivel no fue favorable y Valenzuela fue castigado con la negativa inicial  de una cita con el presidente del Ecuador; luego, en un giro inesperado,  hubo tiempo para atenderlo. No hay que  olvidar que  el Presidente conminó a su canciller para que  inicie una investigación  sobre el cumplimiento de los derechos humanos en Estados Unidos. Al respecto -defectos  en la transmisión de esa  cadena sabatina-   impidieron  escuchar si esa investigación también incluía a Cuba y a China.

Del contenido real del diálogo entre el Presidente, el canciller y el Secretario Valenzuela se sabrá muy poco: una conferencia de prensa formal y sola, se filtrarán versiones no comprobadas  sobre lo que conversaron, debatieron y confrontaron.  Lo importante es que se produjo  entre un alto funcionario del Departamento de Estado de los EE.UU. ,que privilegia   el principio ‘idealista’ (multeralismo para el desarrollo de la democracia), así debe entenderse en una interpretación de buena fe,  y no el realismo o pragmatismo (que puede significar presión, coacción  y hasta intervención); sin embargo,  hay un detalle que no puede pasar desapercibido.

El Secretario Adjunto para América Latina viene al Ecuador  en una coyuntura  geopolítica negativa del movimiento bolivariano.  Hugo Chávez no es el mismo; Evo Morales está encerrado en su  triunfo personal, pero afectado por las elecciones regionales; de Nicaragua no se sabe nada; lo de Silvio Rodríguez no puede pasar desapercibido y  Ecuador no es acosado por ejércitos extranjeros, sino   por juicios  internacionales de reservados pronósticos y elegantes denegaciones de créditos . Su economía no es mala, pero su conducción fiscal es pésima.

También el visitante llega en los momentos más críticos de la historia de la libertad de expresión en  Ecuador. La sentencia  contra Emilio Palacio es un monumento, más que de la ausencia de idoneidad judicial, del prototipo de  sentencias predestinadas y escarnio para quienes opinen contra “la Verdad”; añádase, en esta ofensiva a la prensa libre, las ocultas intenciones de la ‘rendición de cuentas’.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)