27 de diciembre de 2017 00:00

56 400 personas, con seguro de desempleo en el Ecuador

Cofrunat tiene un trabajador de 18 años de edad, en su planta. Foto: Julio Estrella / EL COMERCIO

Cofrunat tiene un trabajador de 18 años de edad, en su planta. Foto: Julio Estrella / EL COMERCIO

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Carolina Enríquez y
Patricia González (I)

De seis reformas laborales que se aplicaron en Ecuador desde hace 21 meses, una es la que más usuarios registra. Se trata del seguro de desempleo.

Hasta el 30 de noviembre, según datos del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), 56 449 personas se beneficiaron del mecanismo. La mayor cantidad de usuarios se registró desde abril a diciembre del 2016.

El sistema sirve para las personas que pierden su trabajo: pueden solicitarlo a partir del día 61 de estar desempleadas. El dinero para el pago, de manera general, se financiará con el 3% de los aportes de cada afiliado (1% va a un fondo solidario y 2% se dirige a una cuenta individual). Según el IESS, actualmente el fondo asciende a USD 394 543 890,37.

El beneficio se creó a través de Ley Orgánica para la Promoción del Trabajo Juvenil, Regulación Excepcional de la Jornada de Trabajo, Cesantía y Seguro de Desempleo, vigente desde marzo del 2016.

La norma incluyó otras regulaciones, como el permiso por maternidad y paternidad sin sueldo; incentivos para contratar jóvenes y pasantes, así como ajustes de jornadas para mantener puestos de trabajo.

No existen cifras actualizadas sobre los mismos. Este Diario solicitó información sobre el tema al Ministerio de Trabajo el pasado 15 de diciembre, pero hasta el cierre de la edición no hubo respuesta.

Las últimas cifras sobre las reformas las presentó el anterior Gobierno.

Según Xavier Sisa, director jurídico de la Cámara de Industrias y Producción e integrante del Consejo Nacional de Trabajo y Salarios, la aplicación de las figuras es baja debido a que se estableció una serie de requisitos para que las empresas accedan.

Ante ello, en el caso de los incentivos para mantener puestos de trabajo, por ejemplo, hubo empresas que prefirieron aplicar sus propias estrategias para no despedir y seguir operando. Así lo explicó Roberto Estrada, socio de Deloitte.

Según las cifras a septiembre del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), el número de ocupados plenos mejoró en 1,2%. A esa fecha, la entidad registró 3,3 millones de trabajadores en este segmento.

Estas personas ganan el salario básico unificado o más. Ese monto es de USD 375, este 2017.

Hoy, el Ministerio de Trabajo informará sobre el aumento para el 2018. El Gobierno propuso un alza de USD 11, es decir, superior al de 2017 (USD 9).

El ajuste de horas fue temporal

Para empresas como la procesadora y exportadora de atún, Tecopesca, la jornada prolongada fue una solución que aplicó del 18 de julio al 11 de agosto del año pasado, para ajustar el tiempo de trabajo al nivel de producción de la industria.

El mecanismo permite a las empresas a escala nacional trabajar en horarios que se podrán distribuir de forma alternativa durante los cinco días laborables de la semana.

Tecopesca laboró 10 horas diarias, de lunes a jueves, en las fechas mencionadas. La medida se usó porque las ventas bajaron un 40% en el segundo trimestre de 2016 y los ingresos no compensaban los gastos fijos.

El Gobierno también ofreció la posibilidad de reducir su jornada de 40 a 30 horas a la semana, previo autorización. Roberto Estrada, socio de Deloitte, dijo que hubo poca acogida y que las empresas prefirieron ajustes, como bajar gastos y desarrollar de procesos más

Los jóvenes y la experiencia

Las empresas abrieron, parcialmente, las puertas a los trabajadores entre 18 y 26 años.

Felipe Arroyo, coordinador de relaciones externas de la Universidad de las Américas, dijo que, por ejemplo, de 1 000 ofertas en la bolsa de trabajo de la entidad, de junio a diciembre, el 4% de los contratados fueron jóvenes de 18 a 24 años.

Un grupo de compañías que emplearon a personal de este grupo etario, explicó Arroyo, lo hizo con contrato juvenil. Este permite que el Estado asuma el monto de afiliación a la seguridad social correspondiente al empleador (11,15%).

En el país, hay empresas que no contratan por el tema de experiencia y otras tienen dificultades para registrar contratos juveniles. En Cofrunat, por ejemplo, tuvieron dificultades en el IESS con el registro de una persona de 18 años, porque se exige que cuente con un contrato especial para esta modalidad.

Más opciones  para las pasantías

Las empresas privadas con más de 100 trabajadores deben vincular a un número de pasantes que corresponda al 4% del total de sus trabajadores con título profesional. Así, si una empresa tiene 40 empleados con título profesional, al menos debe tener dos pasantes.

Anteriormente, la norma exigía el 2%, pero desde julio, con el Instructivo de Pasantías, se incrementó al 4%. La ley da cuatro años para cumplir con el porcentaje fijado.

Corporación GPF mantiene a la fecha 38 pasantes, que corresponde al 3,7% de su nómina de profesionales. Ellos están en áreas como finanzas, desarrollo organizacional, control de riesgo, entre otras.

La normativa también exige un pago mensual no menor a un tercio del salario básico unificado. De acuerdo con una encuesta realizada por la consultora Deloitte, el 59% de las empresas excede el monto establecido en la norma.

Licencia con poca acogida

Según Deloitte, la cifra de trabajadores que han solicitado la licencia anual de maternidad o paternidad sin remuneración es marginal. “La situación económica no es propicia para que las personas consideren esta posibilidad”, subrayó Roberto Estrada, socio de Deloitte.

En Corporación GPF, por ejemplo, durante este año seis colaboradoras se acogieron a la licencia de maternidad sin remuneración, de un total de 290 que fueron madres. “En su mayoría las madres optan por regresar luego del período de maternidad por razones económicas”, explicó Ana María Molina, gerenta de Sostenibilidad y Asuntos Públicos.

De las colaboradoras que solicitaron el permiso, solo una renunció al término de su licencia para dedicarse a tiempo completo a su hijo. Otra colaboradora, que retornó al año, fue promovida a una posición de mayor jerarquía, según informó la empresa.

Un seguro por cinco meses


El Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) ha desembolsado por el seguro de desempleo, desde abril del 2016 hasta noviembre de este año, USD 56,9 millones.

La norma establece que los beneficiarios pueden recibir la prestación hasta por cinco meses. Pero, en promedio, hasta el pasado mes, las personas acceden al seguro hasta el cuarto pago, la principal causa es porque consiguen un empleo antes de llegar al quinto mes.

Daniela Ramírez, comunicadora social, recibió el beneficio entre junio y octubre de este año, tras haber quedado desempleada en febrero pasado. Durante ese tiempo le pagaron USD 230 cada mes. Adicionalmente, recibía ingresos ocasionales por trabajos independientes.

Para esta afiliada al IESS, el seguro de desempleo fue una ayuda para cancelar algunas deudas adquiridas anteriormente, entre ellas un crédito educativo.

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