22 de May de 2012 00:01

Los seis aviones no tripulados de la Base de Manta tienen limitaciones

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Los marinos están herméticos. ¿Qué sucede con los seis aviones no tripulados de origen israelí que en el 2009 adquirió el Gobierno? Los comandantes que operan en Manta y Guayaquil no dan respuestas. Pero en las últimas horas este Diario conoció que las aeronaves adquiridas para el espionaje y las operaciones contra el narcotráfico en el mar realizan vuelos intermitentes y no continuos.

En la tarde y vía telefónica desde México, el comandante de la Marina ecuatoriana, vicealmirante Jorge Gross, confirmó que sí hay falencias, especialmente, por la falta de repuestos, aunque aclaró que la flota no está parada.

“Ahí hay unos problemas con los que se puede explicar la razón por las cuales el proyecto que nació tiene limitaciones. No es que nosotros no queramos volar.
El inconveniente es que las naves tienen límites en cuanto a logística”, sostuvo el comandante.

¿Qué sucedió con la garantía de Aerospace, la empresa que vendió los no tripulados modelo UAV? Esta venció en enero de 2011 y desde entonces los gastos corren por cuenta del Estado.

La adquisición de la flota costó USD 23 millones y por cada año de mantenimiento se calcula al menos USD 1,5 millones.

El embajador de Israel en Ecuador, Eyal Sela, también aseguró que el contrato se cumplió y que para futuras atenciones a las naves se requeriría un nuevo entendimiento con la empresa.

“El contrato fue vender (los seis aviones) con la tecnología que el Gobierno quería. Según mi conocimiento, esto se ha cumplido. Si en un futuro se quiere mejorar el mantenimiento y más cosas puede ser que se haga otro contrato (...) Las avionetas están aquí, pertenecen a la Marina. Se cumplió el proyecto y hay que preguntar a las autoridades ecuatorianas sobre el uso que se da”, sostuvo.

Los no tripulados (cuatro Sercher y dos Heron) comenzaron a operar en agosto del 2009 en Manta (Manabí), precisamente la única provincia de la Costa donde la violencia crece (279 crímenes en 2010 frente a 284 en 2011).

En esa región es en donde también acaba de estrellarse una avioneta con matrícula mexicana cargada con USD 1,3 millones y a más de 35 kilómetros se encontró un laboratorio de drogas.

Las alertas para la Fuerza Naval han llegado del presidente Rafael Correa, quien la ha cuestionado por “falta de resultados en el combate a la inseguridad”.

El 25 de abril, cuando el teniente general Leonardo Barreiro asumía la máxima jefatura militar, el Jefe de Estado dijo que pese a la inversión de la Marina los robos a los pescadores continúan. El 4 de marzo del año pasado incluso dijo estar harto de la falta de aciertos. “Se les ha dado todo lo que nos han pedido y ahora nos piden más de 40 millones para el sistema de guardacostas (…) Se los vamos a dar para que no sea pretexto y les vamos a exigir resultados”, señaló Correa en ese entonces.

Sin embargo, en el 2010, es decir a un año después de la adquisición de los no tripulados, oficiales de la Fuerza Naval ya aseguraban que estas naves “no han aportado significativamente a la lucha contra el narcotráfico y la delincuencia que opera en alta mar”.

Aseguraban que aquello se debe a que el sistema de los aviones no ha sido entregado completamente al Ecuador y que eso se debía a problemas en la interfase entre el avión y el sistema en tierra.

No obstante, un documento oficial al que accedió este Diario señala que con la nueva tecnología “se ha logrado mantener un mayor tiempo y aéreas de control sin provocar desgaste innecesario de las unidades guardacostas y de los medios materiales y humanos”.

En ese informe de cuatro páginas se explica, por ejemplo, que en el 2010 los equipos modernos ayudaron a que cuatro embarcaciones sean detenidas por narcotráfico y cinco por tráfico de combustible. Además, se incautaron 241 kilogramos de alcaloides.

En febrero pasado, cuando el Gobierno llamó a las FF.AA. a combatir al crimen organizado y al narcotráfico, el ministro de Seguridad, Homero Arellano, decía que en esta administración se ha incorporado nueva tecnología militar y precisamente hacía referencia a los aviones no tripulados.

Pero lo que ahora sucede es que cuando un repuesto de esas aeronaves se daña, en Manta deben esperar hasta que llegue uno nuevo desde el exterior.

De la flota adquirida a Israel, dos son estratégicos, con una capacidad mayor de vuelo: pueden estar en el aire hasta tres horas continuas. Cuatro son tácticos. Ayer se supo que hace un año uno de ellos incluso presentó fallas cuando intentaba despegar. Se quedó en la Base Aeronaval, pues un inconveniente en el sistema automático impidió el avance.


Aviones no tripulados

En julio del 2009, el entonces comandante de la Armada Nacional, Alan Molestina,  anunció la compra de seis aviones no tripulados, tipo UAV,  para el país. Las máquinas  son     israelitas.   

También se dio a conocer que las naves formaban parte del Plan de Soberanía Energética para la lucha contra el tráfico  de combustible ecuatoriano.
 
La decisión  de  comprar      aviones no  tripulados se  tomó    luego del ataque de Angostura (marzo   2008). También se adquirieron 24 aviones de combate a Brasil, dos fragatas   a Chile, siete helicópteros a India y radares a China.   

A finales del 2010, el Ministerio de Defensa anunció   la ejecución de  un plan para la fabricación de aviones militares no tripulados en el país,  pero  no se precisó la fecha. El  proyecto, según Defensa,   estaba a  cargo de la  Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE).

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