1 de March de 2012 00:35

Una protesta en el penal dejó asfixiados ayer

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Mujeres asfixiadas y golpeadas fue el resultado de una protesta que la tarde de ayer comenzaron los internos del penal García Moreno, de Quito. Los hechos comenzaron a las 15:00, pero en la noche las cosas se complicaron. Familiares de los presos dijeron que los policías que arribaron a las 19:30 lanzaron gases lacrimógenos. Mujeres con niños y otras en estado de gestación salían asfixiadas. Un guía penitenciario ayudó a una de ellas y la puso en un auto para que se recupere.

“(Los policías) nos golpearon y nos patearon”, contó molesta una mujer que llegó a la prisión para visitar a su pariente.

Aproximadamente 150 familiares y amigos de los detenidos aprovecharon el día de visitas para quedarse dentro del centro carcelario y apoyar la manifestación.

Entre los pedidos de los internos está la continuidad de la rebaja de penas por méritos, ser escuchados en el debate del nuevo Código Orgánico Integral Penal.

Además, establecer el derecho de plazos en los trámites de prelibertad y la reestructuración de los centros penitenciarios del país.

“Lo único que pedimos es ser escuchados por las autoridades”, manifestó un dirigente de los internos de la Cárcel número 2.

En las afueras del ex penal, miembros de la veeduría del sistema penitenciario reclamaban los derechos de los presos.

Entrada la noche, en las afueras del complejo carcelario de San Roque hubo fuerte movimiento.

Decenas de policías se apostaron en el ingreso principal. Eran agentes de las unidades del Grupo de Intervención y Rescate (GIR), Grupo de Operaciones Especiales (GOE) y Compañía de Mantenimiento de Orden (CMO). Una parte ingresó y otra se quedó en la parte externa. La mayoría llegó con uniforme camuflaje negro, cascos protectores y escudos.

Hiroshima Villalba delegada del Ministerio del Interior mencionó que garantizará la salud de los internos y la de sus familiares. Pero hubo asfixiados y golpeados. El coronel Juan Zapata negó el uso de gases, pero por seguridad pedía que los civiles se retiren del lugar.

“Abusadores, ultrajadores, solo queremos ser escuchados”, gritaban los familiares, mientras se acercaban a los uniformados.

Una mujer contó que desde la tarde no podía comunicarse con su esposo y que permanecería allí toda la noche si es necesario.

El fiscal Alexei Hoyos indicó que en el pabellón C del penal se registraron los mayores brotes de violencia. Aseguró que hasta un colchón fue quemado y que hicieron una especie de trinchera para que los internos se protejan en el enfrentamiento.

Desde afuera de la cárcel solo se podía ver que los policías estaban en el interior con linternas en mano. Según el Fiscal, tres policías resultaron heridos. Pero los familiares de los internos dijeron que eran cuatro, pero de su grupo. Hasta las 23:00 sumaban ocho heridos. Hasta el cierre de esta edición las parientes de los presos aún reclamaban que se cumplieran sus pedidos y esperaban dialogar con la ministra de Justicia, Johana Pesántez. Y cuestionaron la presencia del ministro del Interior, José Serrano, quien también llegó al complejo carcelario.

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