13 de October de 2012 00:05

La Mariscal, vulnerable a dos delitos pese a presencia policial

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Con el sonido de las detonaciones, la música se detuvo. Los pocos clientes que estaban en el bar, ubicado en el sector de La Mariscal, norte de Quito, huyeron del lugar asustados.

Unos minutos después, los policías que operan en la zona llegaron al sitio e ingresaron al local. Allí encontraron los cuerpos de Jhonatan S., de 22 años, y Yajaira M., de 21, sobre el piso, cerca de un baño. Ambos tenían heridas de arma de fuego.

Este es el último crimen tipo sicariato que se ha registrado en La Mariscal desde el 13 de agosto pasado. Según cifras del Observatorio Metropolitano de Seguridad Ciudadana (OMSC), los homicidios se incrementaron en el lugar. En el 2011 hubo dos casos, mientras que en los primeros ocho meses de este año se reportaron siete hechos. Para Wilson Granada, jefe del Circuito La Mariscal, las muertes ocurridas en la zona son “hechos aislados” que se registraron en inmuebles.

Los robos a personas también aumentaron en un 57% hasta agosto de este año, en comparación al mismo período del 2011, según el OMSC (ver cuadro).

Esto ocurre a pesar de que La Mariscal cuenta con su propia unidad de vigilancia, un cuartel y dos unidades de Policía Comunitaria (UPC). También hay cuatro unidades móviles con al menos nueve policías cada una.

El sector tiene en total 171 uniformados. De ellos, cuatro son administrativos, según Wilson Granada. El resto del personal se reparte entre unidades móviles, las UPC y personal de patrullaje. Los agentes dan seguridad a una población flotante de 160 000 personas durante el fin de semana.

Es más, en la Plaza Foch existe una carpa policial permanente y otra en la calle José Calama y Juan León Mera, donde está la mayor parte de discotecas de la zona.

A estos se suma la Jefatura de la Policía Judicial de Pichincha (PJ-P), en la calle Roca y Juan León Mera. La dependencia cuenta con 180 investigadores. De ellos, 130 trabajan directamente con la Fiscalía y 40 laboran en el edificio de la PJ .

El coronel Ramiro Ortega, jefe de la PJ-P, aclara que el Circuito La Mariscal tiene responsabilidad directa en la prevención del delito en la zona “aunque con la PJ también hacemos patrullajes”.

El oficial reconoce que “tal vez” es necesario tener más gendarmes asignados al sector para mejorar la cobertura de seguridad.

En La Mariscal además funciona la Dirección Nacional de Migración de la Policía, que se encuentra en la calle José Calama y Reina Victoria, aunque los uniformados que allí trabajan realizan labores administrativas, no operativas.

Para Granada, el excesivo consumo de alcohol se relaciona con los asaltos y homicidios. Las personas que están en estado de embriaguez, manifiesta, “son vulnerables a la delincuencia”.

Otro problema, afirman voceros del Grupo Zona La Mariscal, integrado por empresarios del lugar, es la venta y el uso de drogas.

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Los problemas se arrastran desde diciembre del 2010 cuando la Policía detuvo a seis personas que presuntamente eran miembros de la organización delictiva Cordillera, que opera en Colombia.

Según la Policía, el grupo actuaba con una red de sicarios y colaboradores que expendían droga en sectores del norte de la capital, entre estos La Mariscal.

A ellos se los relacionó con el asesinato de cuatro africanos ocurrido el 18 de octubre del 2010 en una casa. Detrás de los crímenes, según agentes, estaba una supuesta de territorio para comercializar alcaloides en la zona.

Otro caso violento fue el asesinato del ex boxeador esmeraldeño Jaime ‘la Bestia’ Quiñónez en julio pasado. La muerte ocurrió dentro de un restaurante.

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