1 de May de 2012 00:01

Una empresa de guardias privados es catalogada mejor lugar para trabajar

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La empresa ecuatoriana Asevig-Liderman ha sido premiada por cuatro años consecutivos entre las mejores empresas para trabajar en Ecuador. En el 2011 ocupó el primer puesto en América Latina, según Great Place to Work (un gran lugar para trabajar, por su traducción al español). La firma brinda asesoría, vigilancia y seguridad desde hace nueve años.

Juan Pablo Borja, gerente de Asevig, se refiere a este premio como un sueño que no fue tarea fácil de cumplir. Él sostiene que en corto tiempo entendieron que “se necesitaba un cambio de visión de los colaboradores, mandos medios y alta directiva”, sin embargo, poco a poco demostraron con resultados tangibles que un buen ambiente laboral es vital para un crecimiento sostenido.

El instituto estadounidense Un Gran Lugar para Trabajar (por su traducción del inglés) tiene filiales en todo el mundo desde su creación en 1980 y se dedica a brindar consultoría para crear mejores ambientes laborales.

Su definición de un gran lugar para trabajar se basa en que los empleados "confían en las personas para las que trabajan, están orgullosas de lo que hacen y les gustan las personas con las que trabajan". Esta firma toma en cuenta tres factores cruciales para la evaluación y posterior ranking. Primero es la relación entre colaboradores y jefes, segundo la relación entre los colaboradores y su trabajo en la compañía y finalmente la relación de los colaboradores entre sí.

Según Mauricio Morillo, de Great Place to Work Ecuador, “Avesig ofrece una propuesta diferente de empleo, porque brinda un trato digno a todos sus empleados”. No obstante, Morillo dice que en ‘la industria de la seguridad tiene aún un largo camino por recorrer para que todas las empresas den este trato diferente’.

Asevig es la empresa líder entre las 750 registradas en el área, en el país. Se destaca por la cercanía de los altos mandos con los medios y bajos, la comunicación y el trato humano. También se evidencia un extenso calendario durante todo el año con actividades de capacitación, reuniones sociales e incluso relaciones sociales para el trato personalizado con el cliente. Morillo cree que la consideración y cercanía a la familia del trabajador también es importante y esta empresa lo ha sabido realizar.

‘Valemos lo mismo que lo que cuidamos’

Dentro de una sala con    monitores, un equipo de hombres vestidos de azul sigue los mapas interactivos de Guayaquil y de Quito. Supervisan posibles novedades en las  80 grandes empresas a las cuales ofrecen seguridad privada,    365 días al año, las 24 horas del día.

Cuando se dispara una alarma,  vemos una señal en las pantallas y enviamos equipos para fortalecer la seguridad que tenemos en cada lugar, explica Danilo Paz. Pero no es nuestra única tarea; además del monitoreo tenemos personal para vigilancia en lugares privados,  públicos, colegios, seguridad ejecutiva cuando llega una persona importante o también damos asesoría en seguridad.  

Esas tareas son cumplidas por 955 empleados de   la empresa de seguridad y vigilancia Asevig-Liderman. Danilo Paz ingresó hace dos años. Entonces, se preparaba para ser oficial de la Policía, cursó los cuatro años en la escuela de cadetes, pero una lesión en la rodilla izquierda le obligó a pedir la baja.

Su capacidad diferente no lo  detuvo para cumplir su sueño de combatir la inseguridad. En Asevig, su decisión para proteger al   presidente  de una transnacional estadounidense que se encontraba de visita es una anécdota.

“El empresario se encontraba conociendo el Centro Histórico junto a un grupo de 25 ejecutivos que lo acompañaban, cuando varias  personas se acercaron en actitud sospechosa y no quisieron alejarse, pese a que les solicitamos de manera cortés que lo hicieran”, recuerda Paz. “Ante el riesgo inminente, al notar que intentaban causar daño, debimos proceder a un plan de evacuación rápida. Pasamos un buen susto”.

Paz es  un profesional titulado (estudió Ingeniería en Seguridad Integral en la Espe) y a sus 29 años es el líder de la zona centro-sur-oriental de Quito en  Asevig. Tiene a su cargo 90 guardias, cinco mujeres entre ellos. “Sin importar el género se desempeñan de la misma manera que  el resto y son igualmente valoradas”.
 
Estos elementos son parte de la empresa número uno en el país por tener el 70% de su personal satisfecho y orgulloso de ser parte de él, según el estudio 2011 de la firma Great Place to Work.
Durante cuatro años seguidos, este consorcio se ha mantenido en los dos primeros puestos por la forma de tratar a sus empleados, la comunicación y el salario que perciben. Según Mauricio Morillo, de Great Place to Work, esas son las principales razones para que Asevig ocupe este lugar.

Este posicionamiento  coincide con el cumplimiento del mandato 8 realizado por el actual Gobierno en julio del 2008, en el cual se establece la prohibición de la tercerización y se fomenta la celebración de contratos en labores como las de limpieza, alimentación y vigilancia.

Luis Mena, presidente en Pichincha de la Asociación Nacional de Empresas de Seguridad Integral (Anesi), sostiene que “antiguamente el sector de la seguridad tuvo un trato diferente o no había un buen trato hacia sus colaboradores. Pero desde hace cuatro años, el simple hecho de que casi un 90% de los guardias tengan póliza de seguro privado ya crea un mejor ambiente de trabajo, lo que desencadena un guardia  más feliz y entregado  en lo que hace”.

Paz reconoce que esas prácticas mantienen estable al personal. “Los 250 trabajadores que formamos parte de la oficina de Asevig en Quito permanecemos en la empresas por el valor que nos dan, pues nos han hecho sentir que valemos tanto como a las personas o las que cuidamos”.

Su confesión  contrasta con lo que ocurría en el sector de la vigilancia hasta el 2008, cuando la rotación del personal era del 12 a 15% en las empresas de seguridad privada, admite Anesi. En ese entonces las personas que llegaban a trabajar como guardias permanecían en promedio cinco días en su puesto y lo abandonaban. “Muchos de ellos  salían hasta sin avisar”, recuerda Mena.

En Asevig, la rotación en los puestos de trabajo cayó del 12% en el 2006 al 3% en el 2011. Paz afirma que eso se debe, en gran proporción (aunque la Anesi no tiene cifras  del último año), a las prácticas de los administradores de la compañía de seguridad. “En mi caso, agradezco que la empresa me apoyó a estudiar a distancia mientras estudiaba y esa facilidad tenemos todos, desde el guardia que recién llegó hasta en los puestos más altos”, refiere.

Asevig tiene un calendario de al menos cinco capacitaciones profesionales en el año para sus trabajadores, aparte de las actividades para fomentar la unión de sus empleados. Mena, en voz de la Anesi, cree que la capacitación y profesionalización de este oficio es “importante”. “El reconocimiento a estas personas que nos brindan tranquilidad al cuidar de nuestros bienes o nuestras vidas, ha hecho que se desempeñen mejor y será la clave para que así se mantengan”, alega Mena.

Para finales de este año, la Anesi en coordinación con el Ministerio del Interior planea capacitar a 20 000 guardias privados. No obstante, en el país habrían cerca de 80 000 personas contratadas  en 750 empresas,  pero este número no contabiliza al personal informal (como las personas que vigilan los autos en las calles) que llegarían a  20 000, según Mena.

La esposa de Danilo, con quien lleva siete años  casado, lo apoya   en el oficio de cuidar el “bien más preciado que es la vida  de las personas”. Le da su consentimiento  a pesar del riesgo que este trabajo implica, “porque la empresa lo valora tanto como a sus clientes, como a los bienes que cuida o a las personas que resguarda”.

750 empresas de seguridad privada operan , según  la Asociación Nacional de Empresas de Seguridad.

99 por ciento de los efectivos de la empresa Avesig son hombres y el resto son mujeres.

15 por ciento era el nivel de rotación en el área laboral de seguridad en el país hasta el 2008.

3 por ciento es el promedio de rotación del personal en la empresa Asevig. En el 2006 era del 12%.


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