26 de May de 2012 00:02

Desnarcotizar el periodismo

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0

Las evidencias se manejan con sigilo. Ningún juez se ha pronunciado. Pero en las redes sociales y en las tapas de diarios hay periodistas que etiquetan al caso como asunto de drogas. La avioneta se estrelló en Pedernales.

¿Narcocolisión? Parece un prurito utilizar el término ‘narco’ como prefijo en titulares de la prensa. Narcoestado, narcodemocracia, narcovalija, narcoavioneta, narco...

Antiético. A partir de la etiqueta ‘narco’ se asume que esos hechos forman parte del tráfico de drogas, sin que exista constancia y menos sentencia sobre aquello.

Más grave: la diseminación del prefijo puede distorsionar el fenómeno, sembrar paranoia. El riesgo es banalizar -por en apariencia imposible- el esfuerzo estructural desde autoridades y sociedad frente al crimen organizado.

¿Hay que mostrar la violencia de forma descarnada o callar para no hacer mala imagen al país? El buen periodismo aborda los hechos de la violencia con una premisa: respeto (protección de derechos de víctimas, testigos y sospechosos). Contextualiza y no solo hace conteo de muertos ni es correísta ni anticorreísta. Busca que la sociedad conozca para que sea capaz de dar cara a la realidad.

Pero no tiene sentido difundir en la prensa mensajes de las mafias: cartas junto a cadáveres, pasquines, entrevistas con capos, etc. Ellos solo hacen su propaganda. Como tampoco tiene sentido hablar de tiros de gracia, cofre de la muerte, abatidos, ejecutados.

Ese lenguaje legitima a las mafias, porque los términos le pertenecen. Como esas muertes, impunes. Tenerlo claro, así como desnarcotizar el lenguaje, es el reto. Los periodistas no somos jueces.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)