19 de November de 2009 00:00

La Secretaría del Migrante investiga la agresión a Larco

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Olga Imbaquingo.
  Corresponsal en  Nueva York

Dos o tres canelazos para capear el frío, más tarde un accidente de tránsito en contra de un auto que estaba parqueado sin pasajeros y por último una paliza brutal al chofer del auto, el ecuatoriano Gerardo Larco.

“No me gusta mentir, cierto que me tomé unos dos o tres canelazos. Le rocé al auto parqueado para evitar a otro que venía contra mí. Rodé unos metros más allá a la espera de que llegue la Policía”, cuenta Larco a este Diario.



Otros casos de ataques
En 2008,  en Nueva York, hubo dos crímenes de odio racial en contra de los ecuatorianos Marcelo Lucero y José Sucuzhañay.
Gerardo Lorca  vive legalmente en EE.UU. hace 16 años. Es un artista reconocido dentro de la comunidad ecuatoriana en Nueva York, la que le ha mostrado su solidaridad.
Este episodio  fue observado por un funcionario de la Casa Ecuatoriana de la Senami  en Queens, que de  inmediato brindó  la ayuda  necesaria a Larco.
La Senami  condena todo acto de violencia y agresión contra todas las personas y especialmente contra los migrantes, quienes están  en condición de vulnerabilidad.Su relato continúa: “llegaron dos oficiales me sacaron del auto, uno de ellos muy alto y quizá con un peso de 200 libras  me esposó, le pedí que lo haga más despacio porque las esposas me apretaban mucho y me causaban dolor. ´¡Cállate!´ me dijo pero le insistí que esa no era la forma. Allí es cuando me levantó y me estrelló contra el cemento, hasta allí me acuerdo”.

Larco despertó en el hospital Claramas de la ciudad de Belleville, el siete de noviembre pasado con su cara hinchada, sin poder abrir los ojos y con moretones, sus hombros y su espalda muy doloridos y con heridas por doquier.

Él asegura que hubo testigos que vieron la ‘paliza’ y que le pidieron al oficial de Policía que no lo maltrate más. “Me contaron que alguien le dijo que trabajaba para el Gobierno Ecuatoriano y allí paró de golpearme”.

“Mal diría que fueron dos policías los que me agredieron. Fue solo uno. Yo soy un hombre pacífico, nunca he tenido problemas con la Policía. No todos los policías son malos, hay muy buenos y humanos que se merecen nuestro respeto, pero no sé por qué siento que esta agresión fue por odio racial”, dice Gerardo Larco, quien la tarde del miércoles se reunió con el Jefe de la Policía de Newark para contarle la versión de su historia.

Hay la posibilidad de seguir un juicio al oficial que lo golpeó, al menos eso es lo que dice un boletín de la Casa Ecuatoriana. Este Diario se comunicó con esta organización pero hasta el cierre de esta edición no logró la versión oficial.

Pero Larco, quien tiene documentos y vive 16 años en EE.UU., se confiesa muy cristiano y asegura estar “rezando mucho para que este oficial cambie de actitud y no haga daño. Solo tenía que esposarme, meterme en el carro de la Policía y llevarme preso por el choque y por tener algo de alcohol en mi sangre. No tenía por qué hacer lo que hizo”, relata.

Si el oficial ofrece disculpas y Larco, quien es cantante los fines de semana y chofer de camiones, siente que realmente está arrepentido “podría dejar a un lado el juicio que estoy pensando plantearle. Pero quien sabe tal vez nunca va a cambiar”.

De hecho, Larco ya pidió perdón, públicamente, ante las autoridades de EE.UU. por la infracción de tránsito que cometió.

La víctima ya tiene abogado, pero no hay la certeza de que enfrentará a este oficial, del que no se conoce el nombre, en la Corte.

Jaime Porras, miembro del Comité Cívico Ecuatoriano de Nueva Jersey, aseguró conocer a Larco. “Puedo afirmar que es un hombre muy tranquilo. Es un artista y esa condición lo hace muy sociable”. Para él, este caso tiene un tinte racial, “sabemos que está bajo investigación el caso y vamos a hacer seguimiento”.

Porras dijo que agresiones así por parte de la Policía no son comunes en el área, o al menos no salen a la luz por miedo, pero que la ciudad de Plainfield hay mucho racismo y durante el año han ocurrido cuatro ataques de negros en contra de hispanos.

La Secretaría Nacional del Migrante (Senami), a través de su representación en Estados Unidos investiga el caso y ya ha brindado las primeras atenciones al compatriota. Los resultados de las investigaciones se presentarán ante Consulado ecuatoriano en Nueva York para determinar las acciones a seguir tras la agresión.

El asambleísta y cantante  Gerardo Morán rechazó enérgicamente el maltrato físico que sufrió  Larco.  Manifestó que ha  solicitudado  a diversas autoridades, entre ellas el Embajador de Ecuador en Estados Unidos, Luis Gallegos, y la Embajadora de Estados Unidos en Quito para que hagan el seguimiento de lo que calificó una agresión.

Tras advertir que estará vigilante del caso para que no quede en la impunidad, informó que también ha pedido la colaboración de la Asociación de Artistas Profesionales de Pichincha. Morán y Larco compartieron escenario.

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