30 de mayo de 2016 17:45

La salud se trasladó al sector del Astillero, en Bahía de Caráquez

Juan Diego Pinto recibió terapia con la licenciada Gladys Rivadeneira en el área de rehabilitación física del Ministerio de Salud en Bahía,  el 30 de mayo del 2016. Foto: Carlos Rojas / EL COMERCIO

Juan Diego Pinto recibió terapia con la licenciada Gladys Rivadeneira en el área de rehabilitación física del Ministerio de Salud en Bahía, el 30 de mayo del 2016. Foto: Carlos Rojas / EL COMERCIO

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Carlos Augusto Rojas

Juan Diego Pinto empezó terapia en el área de rehabilitación física del Ministerio de Salud Pública, en Bahía de Caráquez, un espacio que por estos días funciona en una habitación con motivos infantiles en el sector conocido como el Astillero.

Arriba de la puerta de ingreso al colorido cuarto, donde están ubicadas las camillas, se lee ‘Biblioteca de Literatura Infantil Javier Eduardo’. Adentro, Gladys Rivadeneira y Ramón Mero atienden hasta a 30 pacientes por día, la mayoría de ellos afectados tras el terremoto del 16 de abril del 2016.

No obstante, el nuevo paciente, que llegó el lunes 30 de mayo, sufrió un accidente de motocicleta un mes antes de la tragedia que dañó gran parte de las casas y de los edificios en Bahía, una ciudad en la que hay escombros e inmuebles inhabilitados en cada cuadra.

Por eso, este manabita de 26 años pasó en cama esos 42 segundos del terrible movimiento telúrico. Él quiere dejar atrás lo ocurrido y por eso acudió por primera vez a terapia. Quiere volver a caminar con normalidad lo más pronto posible para empezar a trabajar.

En su primera consulta lo atendió la licenciada Rivadeneira. “Colapsó el hospital y por eso estamos trabajando acá”, dijo la terapista en relación al hospital Miguel Hilario Alcívar, que se afectó tras el fuerte sismo. Por ese motivo también llegó a Bahía el Hospital Móvil 1, del Ministerio del Salud Pública, que se trasladó desde Guayaquil con cuatro contenedores para atender en emergencias clínicas, quirúrgicas y servicios de enfermería, rayos X, ecografía, laboratorio, farmacia… Así lo confirmó la doctora Pilarcita Álvarez, directora de la casa de salud rodante que atiende las 24 horas.

El Hospital Móvil 1 atiende las 24 horas en Bahía de Caráquez. Hay otra casa de salud rodante, similar a esta, en Portoviejo. Foto: Carlos Rojas / EL COMERCIO

El Hospital Móvil 1 atiende las 24 horas en Bahía de Caráquez. Hay otra casa de salud rodante, similar a esta, en Portoviejo. Foto: Carlos Rojas / EL COMERCIO

Los contenedores están ubicados en la calle, a unos metros de la habitación infantil donde ahora funciona el área de rehabilitación física. También hay carpas, áreas de consulta y de emergencia en un conjunto de villas del Cuerpo de Ingenieros del Ejército. “He podido ver calidad en todo el personal y voy a secuestrarlos para que no se vayan”, dijo a manera de broma María Auxiliadora Moreira, una usuaria de 70 años de edad.

El ir y venir de pacientes en el hospital rodante es constante. Las carpas con sillas para la espera permanecen ocupadas. Darlendy Salazar, de Pedernales, se fracturó el pie el día del terremoto. Hace una semana le quitaron el yeso y este 30 de mayo recibió atención en el móvil 1. Sin embargo, ella debió viajar desde Nueva Jerusalén, entre Santo Domingo y El Carmen.

“Gracias a Dios me atendieron, pero ya pedí el cambio a Santo Domingo que me queda más cerca. Todavía tengo que andar con el pie vendado y muletas… me siento desesperada sin poder hacer nada”, dijo la mujer de 30 años que antes de la tragedia vendía helados y granizados.

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