14 de noviembre de 2014 11:54

Sacerdote ugandés entre 13 cuerpos hallados en fosa en México

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Un sacerdote ugandés fue identificado entre 13 cuerpos sacados hace dos semanas de fosas en el estado mexicano de Guerrero, en un hecho independiente a la desaparición de 43 estudiantes, publica hoy el diario 'El Universal' con información de peritos.

De acuerdo con el odontólogo Emilio Gregorio del Servicio Médico Forense de la ciudad de Chilpancingo, la identificación fue posible gracias a muestras dentales que conservaba la dentista del sacerdote John Ssenyondo, de 56 años, desaparecido el 30 de abril.

Tanto el odontólogo forense como la dentista particular "están de acuerdo en que los restos hallados en la fosa coinciden 99 por ciento con los del sacerdote", dijo Gregorio. No obstante, se está a la espera de muestras de ADN de familiares para corroborarlo.

Un portavoz de la procuraduría de Justicia del estado de Guerrero dijo a dpa que "no hay una evidencia completa" por lo cual mientras tanto de manera oficial "todavía no se puede confirmar" que se trate de Ssenyondo.

De acuerdo con 'El Universal', el sacerdote, que estaba en México desdse 2010, fue interceptado por personas armadas y bajado de su automóvil después de oficiar misa en una comunidad indígena del municipio de Chilapa de Álvarez, 320 kilómetros al sur de Ciudad de México. Versiones no confirmadas señalan que se había negado a bautizar al hijo de una pareja vinculada con el crimen organizado.

Ssenyondo pertenecía a la congregación Misioneros Combonianos del Corazón de Jesús. Su cuerpo fue hallado el 29 de octubre en un cerro donde había dos fosas con trece cuerpos.

La zona está unos 160 kilómetros al sur de Iguala, la ciudad donde desaparecieron los estudiantes el 26 de septiembre después de ser perseguidos y detenidos por policías municipales, con el resultado de seis muertos y 25 heridos.

Dos personas detenidas por la Procuraduría General de México afirmaron que los estudiantes fueron entregados al grupo criminal Guerreros Unidos, que los asesinó y calcinó en un basurero y arrojó luego las cenizas a un río.

Un laboratorio científico de Innsbruck, Austria, realizará pruebas de ADN a algunos pocos restos óseos encontrados en ese sitio para verificar si se trata de los estudiantes, versión que es rechazada por las familias mientras no haya una prueba científica irrefutable.

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