16 de febrero de 2017 00:00

Rentabilidad de la banca pública se redujo en el país

Vicente COstales /  el comercio El banco público BanEcuador inició sus operaciones en mayo del año pasado.

El banco público BanEcuador inició sus operaciones en mayo del 2016. Foto: Vicente Costales / EL COMERCIO

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Sebastián Angulo

La banca pública fue menos rentable en el 2016 según datos de la Superintendencia de Bancos. Por cada USD 100 que puso el Estado en el patrimonio de los bancos públicos obtuvo USD 7,6 de ganancia el año pasado. En el 2015 esos mismos USD 100 generaron un rendimiento de 8,09%.

Uno de los factores para el decrecimiento fue la menor colocación de crédito. Al finalizar el año pasado, la cartera bruta se contrajo 1,1% si se compara con el 2015.

La entrega de préstamos del Banco del Estado (BDE) ha ido decreciendo en los últimos tres años. Gonzalo Núñez, gerente general encargado de la entidad financiera, explicó que en el 2014 se alcanzó un pico de USD 812 millones en aprobaciones de créditos.

Lo anterior se explica, según Núñez, porque se financiaron obras como el proyecto de agua potable de Esmeraldas por USD 130 millones y una de las etapas del Metro de Quito por USD 282 millones.

En el 2016, en cambio, la entidad financiera solo aprobó créditos por 521 millones y para este año se prevé incluso un 6% menos que esa cifra.

Esto, en parte, debido a la coyuntura electoral y a que Finanzas anunció que financiará directamente obras de los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD), con lo cual bajará la demanda de créditos del BDE para este sector.

Pese a estas cifras, la banca pública fue más rentable que la privada, cuyo indicador alcanzó el 6,8%, según datos de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador (Asobanca).

Para el superintendente de Bancos, Christian Cruz, lo anterior se debe a que el sector financiero estatal continuó entregando créditos en un año que estuvo marcado por la recesión, mientras que el privado fue más cauto.

Julio José Prado, director de (Asobanca), sostuvo el mes pasado que la banca privada “fue uno de los sectores más golpeados en el 2016”.

La razón principal, según el directivo, fue la falta de demanda de crédito debido a la incertidumbre sobre la situación económica del país.

La rentabilidad no se explica solo por la colocación de créditos sino por la gestión financiera y cobro de la cartera. Y en este aspecto el sector privado tuvo mejores resultados.

La morosidad de la banca pública se ubicó en 5,28%, mientras que la de la privada llegó a 3,77%. Pero los indicadores dependen de la entidad.

El Banco del Estado representa más de un tercio de la cartera de créditos de las instituciones financieras públicas. Cerca del 96% de su cartera se colocó en los GAD. Esos préstamos tienen bajo riesgo, pues se cobran directamente de las asignaciones de recursos que hace el Ministerio de Finanzas a ese sector.

Eso explica que la morosidad de esta entidad sea la más baja de la banca pública. En el 2016 fue del 1,97%.

El 2016 también fue un año de transformación para el sector financiero público. Dos de sus tres entidades se reorganizaron, con cambio de imagen incluido.

En mayo de ese año, el Banco Nacional de Fomento (BNF), por decreto presidencial del 2015, entró en liquidación voluntaria y se creó BanEcuador, que asumió las cuentas corrientes, ahorros y depósitos a plazo de la antigua entidad. La cartera con mayores problemas pasó a manos de una liquidadora (BNF en liquidación), que es la encargada de cobrar esas acreencias.

La Comisión de Régimen Económico comenzará el jueves 17 de febrero del 2017 el tratamiento de un proyecto de ley para condonar los intereses a clientes morosos del BNF en liquidación. La iniciativa fue enviada esta semana por el presidente Rafael Correa y hay 30 días para su trámite.

Por su parte, Ricardo Zurita, gerente de BanEcuador, dijo que el año pasado se colocaron préstamos por USD 484 millones, 70% más que la meta planteada inicialmente (USD 285 millones). Seis de cada 10 créditos fueron para actividades agrícolas y pecuarias. Para el presente año se prevé colocar alrededor de 600 millones.

El Banco del Estado también ha sufrido cambios. A través de Decreto dio paso al BDE, con lo cual amplió sus competencias para impulsar la construcción de vivienda de interés social.

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