2 de March de 2011 00:00

La recolección de basura tiene falencias y se estudia otro modelo

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En el redondel de la av. Coruña, en el barrio La Floresta, ayer, a las 11:20, había basura regada. Por esa zona, el recolector pasa los lunes, miércoles y viernes pasadas las 22:00, según los vecinos.

José Zumba, quien lleva 10 años viviendo en ese barrio, se queja porque hay basura todo el tiempo en una de las esquinas que está cerca de su casa.

Para él, todavía hay un mal servicio de recolección en la ciudad. “Hay días que el carro recolector no pasa a tiempo. Otros, en cambio, ni viene. Cuando recogen los desechos lo hacen mal. Si se riega la basura nadie limpia y hay malos olores”, reclama Zumba.

Las quejas se multiplican en otras zonas de la urbe. Por ejemplo, en San Carlos, en el norte, los vecinos denuncian que la semana pasada el recolector no llegó.

Martha Alulema recuerda que hubo hasta dos días de retraso en la recolección. Eso ocasionó acumulación de basura en las esquinas y calles. Los mismos reclamos se pueden escuchar en el sur y en las periferias de la capital.

Carlos Sagasti, gerente de la Empresa Metropolitana de Aseo (Emaseo), admite que hay algunos desajustes en la recolección. Él explica que en las últimas semanas hubo retraso en el servicio de recogido, en varias zonas de la urbe, por los daños mecánicos en algunos recolectores.

“Ahí se atiende con otros carros. El servicio no se suspende. Hay planes de atención. Utilizamos volquetas si es necesario. Desde que asumimos la tarea en el centro y en el sur (julio del 2010), se ha logrado consolidar la frecuencia de recolección por horarios y zonas”, manifiesta Sagasti.

Según Emaseo, los reclamos ciudadanos son atendidos en la línea 1-800. A través de este sistema se reciben, en promedio, entre 300 y 400 llamadas, cada mes. Los reclamos que se presentan son por falta de recolección, acumulación de basura o problemas con los obreros.

Marco Palacio, vecino de la Villa Flora, en el sur, dice que ha llamado cinco veces para reclamar por no retirar la basura que se acumula en la esquina de su casa.

Sin embargo, su pedido no fue atendido. La última vez que reclamó fue hace un mes. Emaseo asegura que cuando se recibe la llamada de queja, se solicita el número del suministro de luz para poder ubicar la dirección exacta.

Esto se realiza porque la mayoría de veces, los ciudadanos dan la dirección de las calles equivocadas y eso dificulta atender la denuncia y la llegada del recolector.A ocho meses de asumir la recolección en el centro y en el sur, todavía hay cuestionamientos a la tarea de Emaseo. La Empresa también atiende en el norte de la urbe y en las parroquias.

Sagasti defiende el modelo de gestión de la empresa municipal y con cifras asegura que la recolección llega a más lugares. Así, según la base de datos de la Empresa Eléctrica Quito, hay más usuarios atendidos.

En el 2009, el servicio de recolección llegó a 408 751 viviendas. En cambio, el año pasado se atendieron a 690 000 clientes con suministro eléctrico que comprende a 2,1 millones de habitantes.

Según el informe de gestión, también se recogen más toneladas de basura en el promedio mensual. En el 2009, se recogieron 25 121 toneladas al mes, y el año pasado fueron 41 554 toneladas de desechos.

En enero, hubo índices altos de recolección (lunes y martes) que alcanzaron las 2 771 toneladas. Con esta consolidación, Emaseo se proyecta al 2014 con un plan de crecimiento empresarial, operativo y ciudadano”.

En esa proyección, el presupuesto de Emaseo para este año es de USD 25,8 millones. Uno de los proyectos de la empresa es impulsar el sistema de recolección contenerizado. Este consiste en el uso de tachos, como funciona en Sangolquí y en Ambato.

Para esto, se contrató un estudio que determine la aplicación del sistema. Este estará listo en este mes. Implementar esa operación costaría alrededor de USD 10 millones. Además, se buscará financiamiento en entidades estatales como el BID y el Bede

El alcalde Augusto Barrera reconoce que el actual sistema de recolección ya no es eficiente. “Hay que hacer un cambio integral en cuanto al manejo de los desechos en la ciudad.

Para él, el aseo público también es un problema ciudadano. Se refiere al respeto de los horarios de recolección y al barrido del frente de cada casa. La aplicación de la multa para quienes ensucien la ciudad es más complicada aún. “Es difícil tener pruebas de quiénes sacan la basura a destiempo”.

Milena Vargas vive en el sur. En su opinión, si se van a colocar contenedores, se tendría que definir, en cada barrio, quién va a ser el encargado de cuidar que no se deposite material de construcción o muebles. “Lo importante es que las calles estén limpias”.

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