20 de December de 2010 00:00

Las promociones se multiplicaron

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0
Redacción Quito

El ir y venir de personas se incrementó en los pasillos del centro comercial Mega Ipiales Hermano Miguel. Las familias quiteñas aprovecharon el sábado para hacer las compras de Navidad, porque “entre semana no hay tiempo”, según Cristina Martínez. La mujer compró un pantalón jean y un buso para su hija Victoria Carrera, de 9 años.

Los compradores, que llegaron desde tempranas horas, llevaban fundas, paquetes y regalos en sus manos. Hasta las 10:00, Fanny Narváez, quien ofrece chompas, ya hizo cinco ventas. “Los días anteriores, hasta el mediodía vendía una pieza”, dijo.La ropa y los juguetes exhibidos en maniquíes, vitrinas y armadores, fueron los artículos de mayor demanda. Gangas como tres camisetas por USD 5 o jeans desde USD 10 llamaron la atención de los clientes.

César Endara fue a este centro comercial. Compró un peluche para el intercambio de sorpresas de su hija Emily. Sin embargo, por las ofertas decidió adquirir un pantalón que costaba USD 15. “Hay variedad de cosas y baratas”, dijo el comprador.

Pasadas las 11:00, se notó mayor concurrencia de visitantes. La gente debió hacer fila para caminar por los pasillos.

En medio del apretón solo se escuchaba a los vendedores, que amablemente invitaban a ver sus mercaderías. “¿Qué desea mi bonita?”, decía Verónica Aules. Esta joven comerciante ofrecía calentadores y camisetas. Para agradar a su clientela les permitía probarse las prendas.

La aglomeración de personas también se sintió en las calles Chile e Imbabura, que circundan este centro comercial. No solo caminaban por las veredas sino también por la calzada. La Policía Nacional cerró el tránsito vehicular dos cuadras a la redonda para evitar trancones. Pero la congestión se intensificó en calles como la Guayaquil.

El cabo Washington Vaca señaló que hubo la disposición de cerrar el paso a los carros durante todo el fin de semana. También debieron custodiar la seguridad de los peatones. Para María Beltrán es un alivio que los policías estén en las calles. “En esta época hay más robos”, dijo.

Al otro lado de la calle Imbabura, en el centro comercial La Merced, también hubo gran concurrencia de compradores. Hasta las 08:30 se llenó el parqueadero que tiene 130 plazas. Consuelo Chulde, administradora del lugar, comentó que normalmente no hay espacio para estacionar desde las 11:00.

En la entrada de La Merced, Vladimir Molina, que estaba vestido de payaso, voceaba las ofertas. Por cada USD 20 en compras los clientes obtenían un boleto, para el sorteo de una refrigeradora, un microondas, una licuadora y tres bicicletas.

Gracias a esta iniciativa, Molina dijo que se espera la visita de unas 12 000 personas, durante el fin de semana.

Atraído por esta promoción, Dany López compró allí el regalo de su hijo Steven, de 4 años. López adquirió un carro a control remoto que costó USD 30.

Los almacenes se surtieron de mercadería nueva. En el local La Gloria, de ropa japonesa, hubo blusas desde USD 1,50.

Mónica Erazo, vendedora del local, comentó que hasta el mediodía hizo 10 ventas.

En las primeras horas de la tarde , poco a poco fue disminuyendo la aglomeración de compradores. El tránsito por las calles empezó otra vez a fluir. El ajetreo de las compras navideñas marcó la jornada del sábado.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)