20 de May de 2010 00:00

La granizada dejó secuelas en el sur

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Redacción Quito

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El corral de aves quedó bajo el hielo. Las sillas plásticas, mesas, juegos infantiles, escritorios y la alfombra estaban cubiertos por una capa de granizo y lodo.

El inmueble donde funciona el proyecto preescolar Semillitas de Jesús fue uno de los más afectados por la granizada de anteayer. Está ubicado en el barrio San Carlos del Sur. Los padres de familia y los alumnos retiraban ayer los bloques de hielo que ingresaron por la puerta principal a los dos salones.

Susana Guzmán, directora del centro, con una pala evacuaba el granizo del salón principal. “Teníamos 15 gallinas, no se salvó ni una. Tampoco se salvaron los pollitos y nuestra perrita”.

Los bloques de hielo se desalojaban en carretillas. Juan Moposita ayudó en la tarea desde las 06:00. Los niños también colaboraban llevando el granizo en baldes hacia el pasaje comunal, con piso de tierra y hierba.

Junto al establecimiento está la casa de Rodrigo Trujillo. El lodo y el agua ingresaron a la sala y al comedor. Además, afectaron a los cultivos de papas. Las plantas quedaron en el piso.

Todos los miembros de la familia fueron a retirar la maleza y a levantar un muro de 1 metro de alto que se desplomó. “Llamamos a los bomberos, pero no llegaron. Hasta hoy (ayer) nadie nos ayuda. Estamos solos”.

María Luz Caiza también tuvo que quitar el hielo de su patio sin ayuda. Desde las 06:00 de ayer retomó la tarea de limpieza. La labor empezó en la tarde del martes, luego de la fuerte granizada, que duró cerca de una hora y afectó al suroriente de la ciudad.

Ella vive en la cooperativa Rancho Los Pinos, frente a San Carlos del Sur. Su patio estaba cubierto por una capa de lodo.

El esfuerzo de limpiar el lodazal con una pala la hacía sudar. A las 10:00, ya arregló los cuartos, luego se dirigió a su parcela de arvejas. “Todo se destruyó, ninguna plantita sobrevivió ”.

El pequeño huerto estaba enlodado. Sus dos perros tenían sus patas y orejas de tierra.

En la calle C, donde está la casa de Caiza, ayer permanecían los bloques de hielo, que al mezclarse con la tierra le volvieron resbaloso al piso.

El Cuerpo de Bomberos informó que la tempestad afectó a las calles Manuel Rodríguez Pinto, en Conocoto; Palmas y Huambuya, en San Bartolo; y Cangagua y Balzar, en la Argelia.

Ana Martínez tiene un negocio de lavado rápido de autos en la calle Balzar y Manglaralto. La granizada le causó pérdidas.

Mientras miraba cómo las palas mecánicas y los volquetes retiraban los bloques de hielo que se acumularon en la vía, contaba que perdió baldes, esponjas y escobas de su negocio.

El personal de Obras Públicas repavimentó la calle, que se abrió por la fuerza del agua que brotó por el sumidero. La vía se cerró ayer al tránsito.

Según los bomberos, la lluvia también afectó a la av. De la Prensa, El Condado, la autopista Córdova Galarza, la Ramón Chiriboga y La Kennedy, en el norte.

 

 

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