29 de December de 2011 00:05

Pocos edificios altos en el sur de Quito

valore
Descrición
Indignado 1
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

El uso del suelo en las principales vías del sur se comparte, principalmente, entre negocios y viviendas. La edificación en altura está poco desarrollada. Los vecinos aseguran que es por falta de recursos económicos e incentivos.

En ambos lados de la av. Mariscal Sucre están permitidas las construcciones de hasta ocho pisos. Sin embargo, Gladis Amaguaña vive desde hace 50 años en una casa de una sola planta, en la av. Mariscal Sucre e Iturralde, en El Pintado. Ahí atiende un negocio de venta de comida. Siete hermanos heredaron el terreno y lo fraccionaron, lo que dificulta invertir en una construcción elevada que pueda generar más rentabilidad a la familia. Otra de las limitaciones es la falta de recursos económicos.

A lo largo de la avenida, entre las calles se observan pocos edificios que no superan los seis pisos.

Para el ingeniero Santiago Navas, el crecimiento vertical favorecería el aprovechamiento del terreno. “ Por ejemplo, en un terreno de 150 m² se puede construir una casa, en la cual pueden habitar hasta dos familias, o levantar un edificio en el que pueden habitar más”. Advirtió que los costos son más altos. “No es lo mismo diseñar e instalar las tuberías o el sistema eléctrico para una casa, que para un edificio”.

Joselito Cobo es uno de los pocos vecinos de la av. Rodrigo de Chávez que decidió invertir en la construcción de un edificio de cinco pisos. “No construí más pisos porque, según la normativa, a partir del sexto debía construir un ascensor, lo que incrementaba el costo”. Actualmente, según el artículo 111, en los edificios cuya altura sea igual o superior a cuatro pisos es obligatorio la instalación de ascensores.

Con la renta de locales comerciales y de recepciones, Cobo ha recuperado la inversión. Sin embargo, asegura que la falta de servicios complementarios como zonas de parqueaderos y el mejoramiento urbanístico del sector no justificaría la construcción de más pisos.

Otro de los problemas es el suministro de agua en la edificación. La falta de presión hace que el líquido no llegue con potencia a los pisos más altos. “Se instalaron cisternas y bombas para abastecer a todos los pisos”.

El mismo problema tiene Wilma Mayorga. Ella tiene una casa de dos pisos en la av. Ajaví. “El problema es que cuando abren las llaves en el primer piso, la presión baja y llega poca agua al segundo”.

Aseguró que para que se puedan incrementar pisos se debería garantizar una presión adecuada de agua. Aunque en la Ajaví también está permitida la construcción de edificios de hasta ocho pisos, su casa no fue proyectada para más de tres. “Hace 15 años no había mucho movimiento comercial y muchas casas no fueron planeadas para ser muy altas”. Para Navas, la altura de una construcción no pude depender de una ordenanza municipal. “Hay factores técnicos como el estudio del suelo y la clasificación sismorresistente del país”.

Según los planes de desarrollo y ordenamiento territorial, que fueron actualizados y aprobados por el Concejo Metropolitano el pasado 22 de diciembre, la zona urbana no crecerá más allá de las 41 211 hectáreas establecidas. El propósito es repotenciar el uso del suelo desocupado y subutilizado e incentivar el crecimiento hacia arriba de la ciudad.

Alberto Andino, presidente del Colegio de Arquitectos de Pichincha, explicó que para eso es necesario generar incentivos como crear nuevas centralidades con la dotación de mejor equipamiento y servicios. “El 95% del equipamiento de la ciudad se concentra entre la av. Rodrigo de Chávez y la av. Orellana”. Otra alternativa es la recuperación del espacio habitable. “En el Centro Histórico hay 1 500 viviendas que requieren inversión para recuperar la habitabilidad”. Además propone gravar un impuesto con incremento progresivo en cinco años para los solares deshabitados.

“Los terrenos en los que no se construye deben ser expropiados y aprovechados para vivienda”.

Navas aseguró que existe mucha informalidad al momento de construir. “Hay viviendas en las cuales los dueños quieren levantar más pisos sin ningún estudio previo. Con el tiempo el suelo cede y la construcción se afecta”.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)