Ciclistas y peatones usan la acera

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Redacción Quito

La ciclovía de la calle Alonso de Mercadillo, desde la Versalles hasta la Ulloa, cambió de forma desde principios de enero pasado.

El carril exclusivo que anteriormente pasaba por el extremo izquierdo de la vía, ahora es una vía compartida que pasa por la acera derecha. Los separadores y la señalética que había en la calzada, también fueron retirados.

Con la modificación, ya son dos cuadras de la calle Mercadillo en la que peatones y ciclistas comparten la acera.

Esto porque desde hace más de un año, desde la Ulloa hasta la avenida América, la ciclovía pasa por la vereda para conectarse con la estación Seminario Mayor de la BiciQ.

Tanto en peatones y ciclistas, existe confusión al momento de circular. Así lo refirió Rafael Rosero, estudiante de la Universidad Central. Él se moviliza diariamente desde Cotocollao hasta ese centro de educación superior en su bicicleta.

A su criterio, la vía compartida en la acera es el reflejo de una mala planificación. "A veces toca bajarse a la calle en contravía porque no hay por dónde ir en la vereda".

Además, dijo, la vía compartida pasa por una de las puertas de acceso de un centro educativo, lo que ocasiona molestias y contratiempos.

Eso lo confirmó Rocío Sevillano, moradora de La Gasca. Ella circula diariamente por el lugar y mencionó que los ciclistas no respetan la señalética que indica la dirección por la que deben circular.

Con esa apreciación concuerda Jorge Calderón, mecánico eléctrico, quien labora desde hace más de 40 años en la calle Mercadillo. Él ha sido testigo de la imprudencia de ciertos ciclistas. "Algunos bajan a toda velocidad y no ven que puede haber personas que dan la vuelta en la calle. Incluso se han dado choques".

A diferencia de otros tramos de ciclovías de la urbe, en la calle Mercadillo sí se registra un considerable flujo de ciclistas. Este Diario verificó que en 15 minutos, un igual número de personas circuló en sus 'caballitos de acero' por el sector. Uno de ellos fue Pablo Heredia, de 25 años. Para este ciclista que se moviliza por este medio alternativo desde hace seis años, la señalética de la zona se presta para muchas confusiones.

El cambio de esta vía exclusiva también incluyó el retiro de los separadores de carril de la ciclovía en la calle Antonio de Ulloa, desde la av. Atahualpa hasta la República, en el norte.

Ahora, desde la calle Rumipamba, la vía es de uso compartido: tanto para ciclistas como para conductores.

  • 80 kilómetros de ciclovías tiene el distrito metropolitano
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