6 de July de 2010 00:00

Los buenos hábitos no se ven en la calle

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Redacción Quito

Las condiciones de seguridad para conductores y pasajeros del transporte público no mejoran en la ciudad. La evidencia: las constantes infracciones que cometen usuarios y choferes de las unidades del servicio de pasajeros.

Según datos de la Dirección Nacional de Tránsito, el promedio de accidentes en los que estuvieron involucrados los buses urbanos fue de 107 cada mes, entre el 2008 y el 2009. Con esas cifras este tipo de vehículos ocupa el cuarto puesto en accidentes.Cada vez que sube a un bus, Carmen Espinosa viaja intranquila. El miedo de la pasajera aumenta cuando comienzan las carreras por ganar pasajeros.

En el 2009 hubo 1 907 personas heridas en accidentes de buses. Son 57 víctimas menos que en el 2008.

A estas cifras solo le anteceden las de las víctimas que sufrieron accidentes a bordo de camionetas y automóviles particulares.

Los cursos de capacitación son parte de las estrategias que aplican las autoridades para mejorar la seguridad vial.

Entre septiembre del 2009 y marzo del 2010, la Policía capacitó a más de 5 000 choferes profesionales a escala nacional. En Quito, el Municipio convocó a 5 214 choferes y ayudantes del sistema Metrobús-Q y de los buses convencionales.

En ambos casos, los choferes recibieron instrucción sobre la Ley de Tránsito vigente, señalización, seguridad vial y uso adecuado de las paradas de buses.

Diego Simbaña, fue uno de los conductores que asistió a las cuatro horas que duró la capacitación municipal. Ayer, durante un recorrido de 40 minutos, el chofer de la unidad 26 de la cooperativa Disutransa detuvo el bus en nueve paradas señalizadas y en 11 lugares no permitidos.

Simbaña aseguró que por detenerse en sitios que no están señalizados como paradas ha recibido más de una boleta de citación. “El problema es que no todas las paradas están señalizadas”.

La Policía de Tránsito realiza operativos por objetivos. Pero a diario muchas infracciones escapan al control rutinario.

En las horas pico, la prioridad para los policías de tránsito es mantener el flujo vehicular. La sanción de las infracciones pasa a segundo plano por evitar la congestión que significaría detener un bus en una vía de alto tránsito.

Según la Policía, la falta de infraestructura y la negligencia de choferes y peatones son las principales causas que motivan el cometimiento de infracciones.

Espinosa dijo que el trato a los pasajeros también depende de la hora del día. “En las mañanas, cuando los buses van llenos, no paran a las personas de la tercera edad o a los estudiantes. Otros choferes no esperan que el pasajero acabe de subir y arrancan bruscamente”.

Según la Dirección Nacional de Tránsito, miembros de una unidad especial de la Policía trabajan sin uniforme en los buses. El fin es saber en qué momento y cuáles son las infracciones más comunes entre los conductores.

Los resultados definitivos serán analizados para emprender campañas para corregir los defectos de choferes y pasajeros.

Entre el sector de El Pintado y el Hospital Metropolitano, el conductor de la unidad 26 permaneció en el carril derecho.

El uso de las luces direccionales y el cinturón de seguridad ajustado sobre su pecho fueron otros buenos hábitos que se observaron en el recorrido.

La relación con los usuarios también se abordó en las capacitaciones. Estos temas son reforzados en los talleres que ofrece la empresa de transporte a sus empleados. “Algunos choferes no aplican lo que aprenden, porque las autoridades no tienen un plan de capacitación permanente”.

En un año como ayudante de la unidad 26, Hugo Bermello aprendió a tratar bien a los pasajeros, aunque no todos tengan la razón. “Hay personas que no respetan las paradas y se molestan cuando no paramos donde ellos quieren. Para evitar discusiones, yo prefiero detener el bus”.

Cerca del mediodía de ayer, desde el Seminario Mayor hasta San Bartolo, la unidad 498 de la cooperativa Translatinos se detuvo en 51 sitios.

De estas, el conductor se detuvo en 19 paradas señalizadas y en 32 lugares prohibidos. En algunos tramos, el ayudante de la unidad se colgaba de la puerta para anunciar las próximas paradas.

En ningún sector de la ruta hubo control. Édgar Pilatuña, conductor de la unidad, dijo que los malos hábitos de conducción dependen de la preparación y la actitud personal de cada chofer.

La mayoría de las citaciones que ha recibido Pilatuña son por pasarse la luz roja del semáforo.

En medio de la vía

Ayer, tres personas aprovecharon la luz roja del semáforo para abordar la unidad 1553 de la cooperativa Oriente Quiteño, que se encontraba detenida en medio de la av. Gran Colombia. La Ley de Tránsito sanciona esta infracción con USD 36, 4,5 puntos menos en la licencia de conducir y 20 horas de trabajo

comunitario.

Invasión del carril

Ayer, la unidad de servicio público 0317 invadió la vía exclusiva de la Ecovía en el sector del parque La Alameda. Esta contravención se sanciona con USD 24 y 3 puntos menos en la licencia. Otro bus con registro 2328 se detuvo a recoger pasajeros en un lugar prohibido. Esta infracción se sanciona con USD 36 y 4,5 puntos menos.

No mantiene el carril

El pasado miércoles, la unidad número 2380 de la cooperativa Paquisha realizó una maniobra brusca y cambió de carril para rebasar a otra unidad de transporte público. La Ley de Tránsito sanciona esta infracción con USD 36, la reducción de 4,5 puntos en la licencia del conductor y 20 horas de trabajo comunitario.

Un viaje inseguro

El pasado miércoles, la ayudante de la unidad 1511 de la cooperativa Bellavista viajaba en el estribo de las gradas de acceso al automotor. La Ley de Tránsito sanciona con USD 12 y la reducción de 1,5 puntos en la licencia del conductor que circule con personas en los estribos, pisaderas o colgados en las carrocerías.

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