10 de September de 2012 23:56

La amenaza del fuego alcanza a zonas pobladas

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Los vecinos se convirtieron ayer en los protectores de su barrio, frente a la amenaza de un incendio forestal que se inició en un bosque, se extendió por una franja de pasto seco y puso en riesgo a tres casas de la urbanización Balcones del Norte, cerca de la Escuela Superior Militar Eloy Alfaro.

Los moradores, sin protección adecuada y con baldes de agua y ramas se sumaron para detener el avance de las llamas. Según el bombero Patricio Albuja, esa rápida intervención permitió que las casas no sean consumidas por el fuego. “Ellos aguantaron hasta que nosotros lleguemos”.

Álex Cueva, vecino de la urbanización, participó en las tareas comunitarias. Su pantalón estaba tiznado y utilizó un pañuelo para no aspirar el humo. “Utilizamos los sacos de arena de las construcciones de este sector para evitar el avance de las llamas”.

María Palomino fue evacuada. Su casa es de madera y en un momento quedó totalmente cubierta por el humo. Los vecinos también la ayudaron a sacar los muebles y los pocos electrodomésticos que tiene. Hasta la tarde de ayer permanecía con todo en una acera del barrio.

Durante la mañana de este martes, los bomberos reportaron cuatro incendios de consideraciones cercanos a zonas pobladas: Cima de La Libertad, Itchimbía, El Panecillo y en Balcones del Norte, en Carcelén.

El Distrito Metropolitano cuenta con 24 albergues fijos para la atención a personas en situaciones de emergencia. Los puntos están distribuidos en las ocho administraciones zonales, tres en cada una, y están disponibles las 24 horas. Según la Secretaría de Seguridad y Gobernabilidad del Municipio, en total se tiene una capacidad para 1 522 personas.

Los albergues están instalados en locales municipales y policiales como los Centros de Desarrollo Comunitarios, Unidades de Policía Comunitaria, coliseos y juntas parroquiales. En cada uno hay un jefe de seguridad que activa el albergue de acuerdo con la necesidad. Además, se responsabiliza por el cuidado de los equipos y enseres.

En la tarde del pasado domingo, en Zámbiza se reflejó la falta de un albergue con equipamiento para atender a la población en riesgo. Mientras el fuego se acercaba peligrosamente a las casas del barrio La Paz, bomberos y miembros de la Cruz Roja evacuaban a las familias que estaban en peligro.

Unas 50 personas fueron trasladadas al coliseo de la zona. Ahí fueron atendidos por paramédicos y voluntarios con tanques de oxígeno.

La atención se desarrollaba con normalidad hasta que el humo llegó al sitio donde permanecían los evacuados. Había riesgo de asfixia y las personas que eran atendidas fueron llevadas a la Casa Parroquial. El humo también alcanzó el improvisado albergue y la opción fue habilitar un espacio en el garaje de una casa más alejada. Ahí, en el piso se atendió a los asfixiados.

Marco Manobanda, técnico de la Secretaría de Riesgo del Municipio, reconoció que en Zámbiza no hay un albergue fijo. “En casos de emergencia como el del domingo, se activan sitios improvisados para la atención, donde la población permanece hasta seis horas. Si la emergencia se extiende, las personas deben ser llevadas a albergues fijos”.

Para definir los puntos donde están los albergues se levantó información, se escogió 100 lugares, de ellos quedaron 42. Pero para equiparlos completamente se decidió reducir a los 24, según la Secretaría de Seguridad del Municipio.

Hasta el momento, ese número de albergues aún no ha sido equipado completamente. Solo en el 60% hay camas, cobijas, utensilios de cocina y de limpieza, y herramientas. La capacidad de cada albergue varía entre 40 y 200 personas. Para el resto se está adquiriendo alarmas. Se prevé que para fines de este año estén completamente equipados.

En la parroquia Zámbiza, el miedo por un nuevo incendio forestal ronda entre los moradores. En la casa de Gabriela Quimbita se armó un plan de contingencia. “El pasado domingo vimos cómo se quemaba el taller de un vecino. No queremos que nos pase lo mismo”, comentó la mujer.

En el patio de tierra de su casa, se llenaron dos tinas con agua y se conectó una manguera al grifo de la cocina. Para su familia, el incendio del pasado fin de semana sigue latente. En la mañana, Andrés Flores salía con premura para dirigirse a su escuela.

Él comentó que nunca había visto tan cerca el fuego. El pequeño de 10 años fue el encargado de poner a buen recaudo a su hermana Marina, de 5 años. “Antes, siempre pedía que haya sol, ahora quiero que llueva”.

Luis Miranda, presidente de la Junta Parroquial de Zámbiza comentó que en la parroquia no hay una estación de Bomberos. “Esa obra está dentro de un plan de ejecución para 15 años”.

Miranda, también informó que se realizó, en el pretil de la iglesia, una asamblea extraordinaria con todos los moradores llegaron a varios acuerdos para contrarrestar la fuerza de los incendios forestales. Uno de ellos es la conformación de una comisión de vigilancia. “Hay vigilancia las 24 horas. Cada persona hace un turno de dos horas y media. Si se detecta un siniestro, se informa rápido”.

Las sanciones

Una línea. Está a  disposición de la ciudadanía el número de teléfono 2 50 55 60 para denunciar a las personas que provoquen incendios.

Sanción.  El  Código Penal   establece una reclusión de tres a seis años a quienes causan incendios intencionados, y para   quienes provoquen daños mayores con el fuego la reclusión va de 16 a 25 años.

La Ordenanza.  La norma  1213   sanciona a quienes  incineren a cielo abierto basura, papeles, envases o hierba seca  una multa del 50% de  un salario básico.

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