27 de febrero de 2015 12:11

Seis años de cárcel por maltrato a una empleada doméstica en Hong Kong

Empleada Hong Kong

La empleada doméstica indonesia Erwiana Sulistyaningsih (centr.) permanece a las puertas del tribunal en Hong Kon. Foto: AFP

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Agencia AFP
Hong Kong

Una hongkonesa fue condenada este viernes a seis años de cárcel por golpear y hacer pasar hambre a una empleada doméstica indonesia.

Law Wan-tun, de 44 años, “demostró no tener ninguna compasión” por Erwiana Sulistyaningsih, de 24 años, y sus demás empleados, declaró el tribunal al pronunciar la sentencia.

La condenada consideraba que sus empleados estaban “por debajo de ella” , dijo la jueza Amanda Woodcock. A Erwiana le concedía “poco descanso, poco sueño y poca comida, por lo que ésta ya no era más que una sombra de lo que fue” .

En diciembre, la joven empleada indonesia contó al tribunal que su comida se limitaba a unas pequeñas porciones de arroz y de pan, que apenas dormía cuatro horas por la noche y que llegó a ser golpeada con tal violencia que perdió conocimiento.

La fiscalía explicó que la acusada se servía de escobas y de perchas a modo de “armas” contra sus empleados.

La acusada, madre de dos hijos, fue juzgada culpable de 18 de los 20 cargos presentados en su contra, entre ellos golpes y heridas agravados, amenazas e impago de salarios.

“Lo lamentable es que este tipo de comportamientos no sean aislados” , añadió el tribunal.

“Comportamientos así podrían evitarse si los empleados domésticos no estuvieran obligados a vivir en el domicilio de sus empleadores” por su visado, apuntó la jueza.

La jueza pidió además a las autoridades de Hong Kong y de Indonesia que abran una investigación sobre las condiciones de trabajo de los empleados domésticos extranjeros en la ex colonia británica.

También destacó los gastos “significativos” impuestos a los empleados domésticos por las agencias de contratación en sus países de origen, que luego son deducidos de sus sueldos, ya de por sí muy bajos.

“Aquí estamos ante un elemento de explotación. Las empleadas domésticas se ven en una trampa, y cuando no están contentas, resulta que no pueden salir o cambiar de empleador, porque tienen que reembolsar su deuda ” , explicó la jueza.

La defensa de la acusada declaró que ésta no era ningún “monstruo”, e hizo valer su condición de madre y su trabajo como voluntaria para pedir clemencia al tribunal.

Erwiana logró escapar del domicilio de su empleadora en enero de 2014, después de ocho meses de calvario. Fue hospitalizada en estado grave en Sragen, en la isla indonesia de Java.

El caso tuvo repercusiones diplomáticas cuando el ex presidente indonesio Susilo Bambang Yudhoyono llamó a Erwiana para decirle que se iba a “hacer justicia” .

El caso de Erwiana puso en evidencia el maltrato al que son sometidas a menudo las empleadas domésticas.

Esas mujeres aisladas, procedentes de las regiones más pobres del sureste asiático, denuncian frecuentemente las lesiones físicas y psíquicas causadas por sus empleadores, ya sean oriundos de Hong Kong o extranjeros.

En Hong Kong hay unas 300.000 empleadas domésticas, oriundas en su mayoría de Indonesia o Filipinas.

Las empleadas ganan unos 300 dólares mensuales y gozan de apenas unos días de vacaciones por año.

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