4 de mayo de 2015 10:00

Líderes occidentales dejan solo a Putin en la conmemoración de la victoria

Los roces diplomáticos han dejado solo a Putin, en su conmemoración por la victoria sobre los nacis. Foto: AFP

Los roces diplomáticos han dejado solo a Putin, en su conmemoración por la victoria sobre los nacis. Foto: AFP

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 4
Agencia EFE

El presidente ruso, Vladímir Putin, se ha quedado solo a la hora de celebrar el 70 aniversario de la victoria sobre la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial tras el boicot de los líderes occidentales.

Todos los mandatarios occidentales, desde el estadounidense Barack Obama, hasta el francés, Francois Hollande, y la alemana, Angela Merkel, han encontrado excusas para no acudir el 9 de mayo al grandioso desfile militar en la Plaza Roja de Moscú.

El Kremlin remitió invitaciones a todos los grandes líderes mundiales, pero, entre las potencias contendientes, únicamente aceptó China, que combatió contra el invasor Ejército imperial japonés en el Lejano Oriente.

Putin, cuyo padre fue herido en la guerra, disfrutará de la compañía de los líderes de Sudáfrica, India o Cuba, países que no participaron en la contienda.

El presidente ucraniano, Petró Poroshenko, declinó la propuesta por obvias razones, mientras el bielorruso, Alexandr Lukashenko, presidirá en Minsk su propio desfile castrense.

Incluso en el último momento se cayó de la lista el líder de Corea del Norte, Kim Yong-un, quien temía el escrutinio de la prensa occidental, según medios surcoreanos, y que envió en su lugar al jefe de Estado honorífico, Kim Yong-nam.

La canciller alemana rendirá tributo a los caídos en la guerra, pero no el 9 de mayo en la Plaza Roja, sino el día 10 en el Monumento al Soldado Desconocido, a los pies de la muralla del Kremlin, que no es lo mismo.

Mientras, su jefe de diplomacia, Frank-Walter Steinmeier, viajará el 7 de mayo a Volgogrado, antigua Stalingrado, donde murieron varios millones de soviéticos y alemanes en la batalla más cruenta de toda la guerra.

Esto contrasta con el 60 aniversario de la victoria en 2005, cuando al desfile moscovita acudieron los dirigentes norteamericano, George W. Bush; alemán, Gerhard Schroeder; francés, Jacques Chirac, y japonés, Junichiro Koizumi.

Entonces, a Bush no le importó presidir la parada militar sobre el mausoleo que acoge el cuerpo embalsamado de Lenin, lugar de peregrinación de los nostálgicos comunistas. Mucho ha llovido desde entonces, desde la guerra ruso-georgiana por el control de Osetia del Sur de agosto de 2008, primera intervención militar rusa en el exterior, hasta la revolución ucraniana de febrero de 2014, condenada firmemente por Moscú.

El boicot occidental está directamente vinculado en primer lugar con el conflicto en Ucrania y, en segundo lugar, con la anexión de la península de Crimea, asuntos respecto a los que Rusia y Occidente mantienen "grandes diferencias", según admitió el domingo Merkel.

Tanto EEUU como los países europeos consideran que sería contradictorio mantener las sanciones económicas contra Rusia por su injerencia en el país vecino y, al mismo tiempo, asistir a una parada en la que Moscú hará alarde de su potencial militar, lo que incluirá misiles intercontinentales.

Aunque el Kremlin ha restado importancia a estas ausencias, la Cancillería rusa ha denunciado presiones por parte de EEUU para que el mayor número de países boicoteen los planes de Putin.

Rusia acusa a Occidente de querer minusvalorar el papel del Ejército Soviético en la victoria sobre las tropas hitlerianas, para la que murieron unos 27 millones de ciudadanos y soldados soviéticos, según cifras oficiales.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (1)
No (0)