La elección destapó la puja A. País-Avanza

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Santiago Zeas B. Coordinador

Los resultados de las elecciones locales del 23 de febrero también dejaron como saldo una fricción política entre las dirigencias de Alianza País y del partido Avanza, que colabora en el gobierno de Rafael Correa.

El inicio de esta disputa se dio luego de que el domingo por la noche el presidente Correa advirtiera que el "sectarismo" de su organización impidiese llegar a un acuerdo con Avanza, el partido dirigido por su ministro de Industrias, Ramiro González.

Desde entonces se registra un intercambio de cuestionamientos entre los dirigentes de ambas tiendas políticas. Por un lado, González aseguró que la Directiva Nacional del movimiento oficialista se rehusó a formar una coalición electoral. Específicamente ha nombrado a Galo Mora, Betty Tola y a Fernando Cordero como los responsables para que esa unión no hubiese cuajado.

Por otro lado, Cordero dice que fueron orgánicas las resoluciones provinciales de no ir en alianza con Avanza. Incluso advierte que en ciertas urbes ese entendimiento no era significativo. 

Ramiro González. Director Partido Avanza: 'Los malos entendidos son por mi relación con el Presidente'

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¿Cómo es su relación con la dirigencia de A. País?

Mi relación siempre ha sido con el Presidente, no con el movimiento. Nunca fui invitado a A. País, incluso antes de que exista Avanza. Desde ahí hubo estos malos entendidos.

¿Su presencia en el Gabinete genera tensión con dirigentes de A. País que integran el Gobierno?

Con pocos. De la estructura orgánica de A. País son pocos los que están en el Gabinete. Son dos; el otro está afuera.

¿A quién se refiere?

A Betty Tola y a Fernando Cordero, pues Galo Mora no es parte del Gabinete. Comparto lo que ha dicho el Presidente: nos hubiera ido mejor a los dos si participábamos juntos. El resquebrajamiento de las bases hubiese sido menor. En algunas ciudades nos anulamos, como en Riobamba. Esas fallas sí se dieron.

En Cuenca, Cordero dice que Avanza solo tuvo 4 000 votos y que eso no ayudaba a ganar la Alcaldía.

Oí eso de él y de la Secretaria de la Política (Betty Tola), pero es una falta de conocimiento. Tuvimos 40 000 votos. Era muy claro que ese 9% pudo ayudar al alcalde Paúl Granda; él sí quería la alianza.

¿Quiere decir interfirió la dirección de A. País?

No sé si fue así o por orden de la directiva provincial. No entendía por qué si Granda quería aliarse no le dejaron.

El que Avanza y A. País hayan entrado en pugna en la campaña, ¿dificulta un entendimiento a futuro?

Para nada. Hay que recordar que en 2013 también corrimos solos y ganamos 5 curules.

Cordero dice que el éxito de otros partidos, incluido Avanza, fue por cobijarse en la figura de Correa.

Al revés. Si ellos gritaban que no somos nada para ellos. Sus candidatos decían que eran los únicos puros. Incluso nos decían 'arrimaditos'.

¿En campaña Ud. no habló en nombre de Correa?

Para nada. Yo decía que somos parte del cambio que quiere el país y que apoyaríamos al presidente Correa en todo. Lo que sí dije, en ciertos sectores, es que no era cierto que quitarían el bono a los pobres porque el Presidente es un demócrata. También dije que no era cierto que no habría obras si no votan por determinado candidato.

¿Es decir, que un mensaje electoral de amenaza como el del oficialismo en Quito era el equivocado?

Sí. Las ciudades pequeñas e intermedias dieron el mensaje de que existen, luego de que fueron casi invisibilizadas por la polarización en Quito.

Esa polarización se dio por la intensa participación presidencial en Quito

Por eso fuimos a las parroquias y a los cantones pequeños. Ahí están los resultados.

¿Cuál es la lectura de los resultados en Quito, Guayaquil y Cuenca?

Ahí el tema era personal. En Quito el Alcalde pierde con el 21%, pero A. País gana 10 concejalías. Entonces hubo mayor votación para la lista que para el líder local. Lo mismo pasó en Cuenca. Tuvo mucho que ver con la personalidad del líder local.

¿Fue un error plantear una campaña nacional en una elección local?

Esa fue la gran equivocación. Todo el mundo se tomaba fotos con el Presidente y lo que la gente quería saber es su propuesta concreta del candidato.

¿Ud. no peca de 'vanidoso' tras el triunfo, como lo sugirió Galo Mora?

Respeto lo que haya dicho Galo Mora, pero me tiene sin cuidado. Los resultados están ahí y la autocrítica debe ser de ellos (…). La primera virtud de un revolucionario es ser eficiente y lo he sido. Desde mi juventud siempre fui socialdemócrata; a mí nunca se me hubiera ocurrido trabajar con Jamil Mahuad.

¿Avanza espera mayor presencia en el Gobierno?

Eso dependerá del Presidente. No hemos hecho ningún acuerdo y él sabrá con quién hace su gabinete. Si llama a alguien más de Avanza ahí estaremos para colaborar.

Tras los comicios hay voces que plantean una reforma constitucional para permitir un nuevo período de Correa, ¿qué opina?

Es un tema delicado que no hemos tratado. Primero deben preguntar al Presidente.

Fernando Cordero. Dirigente Alianza País: 'No cabe decir que nos faltó unos votitos de algún aliado'

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¿Ud. es el responsable de que no se haya concretado un entendimiento electoral entre Avanza y A. País?

El dolor inocultable del resultado en Quito, Guayaquil y Cuenca quizá nos hizo perder de vista el resto del país. No había información suficiente. Pero somos la fuerza que gana más alcaldías y prefecturas.

¿En A. País ya sabían que perderían en Quito?

Teníamos dudas. Esa noche el propio Presidente dijo que debíamos evaluar seriamente varios temas. Entre ellos que no se quiso ir en alianza con Avanza. Eso fue mal leído por Ramiro González.

¿Por qué?

En la práctica la revolución ciudadana apareció como un paraguas de una cantidad de candidatos. Ese reconocimiento del Presidente hizo sentirse a González como ‘director ad hoc’ de A. País y empieza a analizar lo que pasó en nuestro movimiento.

Entonces, ¿no fueron acertadas esas declaraciones de la noche del domingo presidente Correa?

El análisis dice que tenemos 67 alcaldías, 10 prefecturas…
No tiene el mismo peso electoral ganar en Quito que en un cantón pequeño.

Esos son los análisis cualitativos. La derecha se quiere apropiar de los resultados y presentarse como los grandes ganadores. Pero la tendencia de la revolución ciudadana ganó. Salieron con el Presidente sin autorización. En muchos casos nos ganaron.

¿Se refiere a Avanza?

Claro. Los directivos de Avanza ahora dicen que debería aumentar su participación en el Gabinete.

A la luz de los resultados, ¿no cree que González debería tener mayor representación en el Gabinete?

El Presidente lleva siete años y nunca ha utilizado como herramienta de gobierno el ‘toma y daca’. No lo ha hecho ni con nosotros siquiera.

González lo señala  como responsable de no concretar un acuerdo en Azuay.

La directriz nacional fue que cada provincia tenía la libertad de hacer acuerdos. El 23 de septiembre la Directiva Provincial resolvió que no haya alianza con Avanza. No creo que los compañeros que tomaron esa decisión hayan estado equivocados.

¿Por qué?

Ellos tienen 4 000 votos de 344 000 posibles; una miseria. Tampoco tienen concejales. En otras partes fuimos con Avanza y perdimos. Eso pasó con la Prefectura de Zamora.

En Imbabura, Avanza le quita casi todas las dignidades de A. País.

En el caso de las elecciones unipersonales se requería una alianza con renunciamientos. En Imbabura debe haber sido difícil llegar a acuerdos. Allí ganó la socialdemocracia de Avanza. Eso no nos consuela, pero es una pérdida menos grave que perder con la derecha como en Quito.
Como dirigente de la Lista 35, ¿era partidario de los acuerdos o que el movimiento vaya por la línea de participar solo?

Hubo alrededor de 13. No hemos competido sectariamente. En algunas partes quizá faltó tiempo y voluntad. Hubo candidatos de movimientos locales que ganaron y que querían ser nuestros postulantes. Seguramente fue un error nuestro.

¿Hubo sectarismo?

Hubo una lectura triunfalista equivocada. En las elecciones del 2013 arrasamos, pero tenía una lógica nacional. Repetir la campaña de asambleístas para alcaldes no fue la mejor estrategia.

¿Debilidad en ciertas candidaturas?

Hay que analizarlo a profundidad, pero no cabe decir que nos faltaron unos votitos que podía darnos algún aliado (…). Los que quieren molestar al Presidente dicen que él es el gran derrotado.

¿No es así?

Todos querían tener a Correa cobijándole. Entonces la oposición debería auspiciar que se haga un cambio a la Constitución para que no haya límites a las candidaturas.

¿Usted qué opina?

La democracia debe escuchar la voluntad popular. En A. País tenemos un líder indiscutible que es Rafael Correa. Si la oposición cree que nuestro proyecto está derrotad, entonces que nos ganen en las urnas en 2017.


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