11 de octubre de 2015 00:00

Cuatro meses de alerta por el volcán y aún quedan planes por consensuar

Temas como movilidad y manejo de estudiantes o de albergues necesitan precisarse y coordinarse por parte de las autoridades locales y nacionales. Foto: Édison Velasco/ EL COMERCIO.

Temas como movilidad y manejo de estudiantes o de albergues necesitan precisarse y coordinarse por parte de las autoridades locales y nacionales. Foto: Édison Velasco/ EL COMERCIO.

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Valeria Heredia
Redactora (I)
jheredia@elcomercio.com

Esta semana estuvo marcada por divergencias en torno a los escenarios que, en prevención, se generarían en caso de una erupción del volcán Cotopaxi. Las autoridades del Gobierno central y del Municipio de Quito evidenciaron diferentes posiciones con respecto a las acciones a ejecutar en caso de alerta naranja o roja.

Por ejemplo, no está claro a qué autoridad corresponde determinar, de ser el caso, la evacuación. Si esta decisión involucra a todos los sectores en riesgo o a determinadas áreas, dependiendo la magnitud de la erupción. Aún no están coordinadas, otro ejemplo, las restricciones viales en las jurisdicciones de Quito, Rumiñahui y Mejía. Incluso vías como la Collas, que están bajo la jurisdicción estatal.

La diferencia de opiniones generó declaraciones cruzadas entre los ministros Coordinador de Seguridad y de Educación y el Alcalde de Quito. Luego, el jueves pasado 8 de octubre de 2015, llegó la calma, tras una reunión de estos funcionarios. El resultado se tradujo en el anuncio de trabajar coordinadamente y empatar los planes de contingencia en campos como el educativo (escuelas y colegios) y el de tránsito (vialidad).

Esto ocurre a casi cuatro meses de declarada la alerta blanca y dos de la amarilla. En este lapso, los representantes del Gobierno Nacional definieron sus acciones de contingencia en las diferentes áreas: salud, educación, calificación y adecuación de sitios para albergue, y otros campos vinculados con la prevención y mitigación de los riesgos.

Una de estas acciones fue el simulacro en las instituciones educativas, a cargo del Ministerio de Educación. Al principio se lo hizo de forma individual, es decir, en cada establecimiento. Y en los últimos días se realizó la práctica en 63 establecimientos educativos de Pichincha (62) y Napo (uno). También, se dio en los 49 planteles de Cotopaxi. En total, 112.

Lo mismo hicieron los gobiernos locales, de acuerdo con sus competencias. En el caso de Quito, se marcó un plan de contingencia que se basó en la realización de simulacros en las diferentes zonas de riesgo. A estos se sumaron las capacitaciones, la colocación de un sistema de alerta temprana...

Pese a estos esfuerzos realizados por cada instancia, el punto por definir es el tema de la movilidad. Aún no se definen acciones conjuntas. Hay propuestas que deberían concretarse mañana 12 de octubre de 2015. Por ejemplo, los municipios trabajarán contrarreloj para incorporar un ítem relacionado con la salida de los estudiantes de las instituciones educativas, en alerta naranja.

Según Mauricio Rodas, el Cabildo plantea que los estudiantes salgan de los establecimientos a los puntos seguros. Luego, que sean llevados a los sitios de trabajo de sus padres o a sus domicilios. Todo dependerá del plan familiar.

Para esto se requiere trabajar con el Ministerio de Educación, ya que se hará un censo para determinar cuántos estudiantes se acogerían a esta alternativa. Con este insumo se podrá destinar el contingente de buses del sistema metropolitano. Este punto se lo definiría en los próximos días.

Otro de los temas que generó controversia fue la conectividad vial. En Los Chillos y Tumbaco, dos zonas consideradas de riesgo, hay vías compartidas. Es decir, su administración depende de entidades como el Municipio de Quito, la Prefectura de Pichincha y el Gobierno Nacional. En este grupo se encuentran la Ruta Viva (desde Cumbayá hasta
Puembo), la General Rumiñahui (Los Chillos-Quito) y la E35 (de El Colibrí, Rumiñahui, a El Quinche, Distrito Metropolitano), respectivamente.

En el caso de la autopista Rumiñahui, pese a que no es de su competencia, el Municipio de Quito señaló que se ha acordado que, en alerta naranja, haya restricciones a los vehículos pesados. No habrá cierres en la vía para el paso de los vehículos particulares y públicos.

Esta realidad cambia en alerta roja, ya que de los seis carriles, cuatro serían sentido Los Chillos-Quito. Los otros dos irían Quito-Los Chillos. Por aquí pasarían vehículos de emergencia y eventualmente particulares. La vía no será unidireccional. Así lo dijo Rodas.

Pese a estas diferencias entre las autoridades, el ministro coordinador de Seguridad, César Navas, sostuvo que han tenido reuniones entre los representantes de las entidades nacionales, provinciales, cantonales de forma continua. “Lo que ha permitido alcanzar cierto grado de preparación.

Para las próximas semanas, está anunciado que las autoridades de todos los niveles cumplan con un reto: acoplar las recomendaciones a sus planes de contingencia y formar un plan nacional que abarque todas las instancias, los escenarios posibles durante esta activación del Cotopaxi, que está en el cuarto mes de activación.

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