7 de diciembre de 2015 00:00

Un panorama de petróleo a la baja afectará el Presupuesto del 2016

El viernes pasado en Viena los países de la OPEP decidieron no recortar la producción. Foto: AFP

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Alberto Araujo

La decisión de la Organización de Países Exportadores del Petróleo (OPEP) de no reducir sus cuotas de producción abre un nuevo escenario de precios del crudo a la baja en el mediano plazo. Frente a ello, incluso el precio estimado en el Presupuesto General del Estado para el 2016 de USD 35 por barril parece algo optimista de acuerdo con analistas consultados.

Si bien con bajos precios también se reduce el subsidio a los derivados que importa el país, el flujo de recursos para las inversiones de Petroamazonas y Petroecuador, así como el pago de la tarifa a las petroleras privadas se complica.

El Gobierno ya prepara medidas similares a un timbre cambiario para hacer frente a una nueva baja de los mercados del crudo. De lo contrario, el país enfrentaría una situación “insostenible”, indicó el presidente Rafael Correa al regreso de su periplo por París la noche del viernes pasado (4 de diciembre).

“Si siguen bajando los precios del petróleo, la situación es extremadamente grave. Tendremos que tomar nuevas medidas como controlar de mejor manera el sector externo. Una de esas medidas son estos certificados que funcionen como una devaluación. (...) Si no, la situación será insostenible”, dijo Correa al insistir en que la decisión de la OPEP solo se explica por razones geopolíticas, que buscan beneficiar a países como Estados Unidos y perjudicar a Rusia, Irán, Venezuela e incluso Ecuador.

Estos certificados van en concordancia con la idea de timbre cambiario presentada en meses pasados por el exvicepresidente de la República Alberto Dahik, mediante el cual los importadores tendrán que pagar por una especie de derecho para poder hacer sus importaciones. Lo recaudado por este derecho no irá a las arcas del Estado sino que se lo devolverá a los exportadores que están afectados por el fortalecimiento del dólar. Es decir, el mismo efecto que provocaría una devaluación.

El presidente Correa reiteró que debido a la caída del precio del petróleo en el último año y medio, de USD 98 a 40 por barril, al Estado le quedará un saldo favorable de “cero dólares” en este 2015, ya que todo lo que ha ingresado por exportaciones petroleras se va para cubrir costos de producción, importación de derivados y preasignaciones a los gobiernos seccionales. Ello se conoce como flujo petrolero.

“Para recibir algo necesitamos que el barril esté a más de USD 39 y claro que hay retrasos en algunos pagos”.

En este escenario, las perspectivas de precios internacionales para el primer trimestre del próximo año es a la baja a raíz de la decisión de la OPEP de no bajar su producción. La tarde del viernes pasado, los mercados se vieron impactados por esta decisión. El precio del barril de crudo tipo WTI -que sirve de referencia para el petróleo ecuatoriano- se situó por debajo de los USD 40.

¿Cómo se refleja esta baja en el petróleo nacional? De acuerdo con cifras publicadas por Petroecuador en su página web, cuando el precio del WTI estuvo en USD 40,50 el 19 de noviembre pasado, el precio estimado del crudo ecuatoriano se situó en USD 30,57. Es decir casi USD 10 menos.

El exsecretario de la OPEP, René Ortiz, explicó en un paper elaborado en los últimos días que el WTI podría tocar un nuevo piso de hasta USD 30 el primer trimestre del 2016 por factores tanto desde la oferta como desde la demanda.

Del lado de la oferta, los países OPEP no bajarán su producción e Irán ingresará el próximo año con mayor producción luego de que se le levanten las sanciones. Y del lado de la demanda hay menos “apetito de crudo”, porque las grandes economías como EE.UU., Europa e incluso los Brics no han salido de la recesión o tienen economías deprimidas.

El exministro de Economía, Fausto Ortiz, sostiene que cada dólar de caída del petróleo significa USD 70 millones menos de ingresos al presupuesto.

Esto quiere decir menos dinero disponible para invertir en las mismas estatales Petroamazonas y Petroecuador, pero también implica una baja en los subsidios de los combustibles que se importan. Así como baja el crudo también baja el costo de los derivados.

Para el presidente del Foro Petrolero, Jorge Pareja Cucalón, otro factor que juega en contra del Estado es el pago de tarifas a las empresas petroleras privadas que surgieron de los contratos renegociados en el 2010 y que, a su criterio, solo funcionan con precios altos.

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