1 de agosto del 2015 00:00

El oficialismo consigue el respaldo de cinco gremios de los jubilados

Jubilados

Jubilados del país eligieron a sus representantes en el edificio del Patronato de Imbabura. Foto: José Mafla / EL COMERCIO

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Andrea Gordón
Redactora (I)
agordon@elcomercio.com

El acercamiento que el Gobierno tuvo con los jubilados del país comenzó a rendir frutos. Ayer fue elegido como máximo representante de la Confederación Nacional de Jubilados Manuel Muñoz, extrabajador de la Empresa Eléctrica Quito.

El gremio aglutina entre 35 000 y 40 000 jubilados. El presidente saliente, Marcelo Jijón, identifica a Muñoz como cercano al Gobierno. Por eso cree que se perdió la voz crítica en la Confederación y que lo más probable es que no participen en el paro convocado por varias organizaciones sociales e indígenas contra del Régimen, el 13 de agosto.

Los jubilados representan uno de los sectores sociales más importantes. Hay 375 987 en el Ecuador. La mayoría en Pichincha y Guayas. El Registro Único de Organizaciones Sociales (Suios) de la Secretarían Nacional de Gestión de la Política registra 284 asociaciones activas de jubilados a escala nacional.

Sus representantes -150 presidentes de diferentes asociaciones y federaciones- se reunieron en Ibarra en el marco del XIII Congreso Ordinario de Jubilados y Pensionistas de Montepío del Instituto Ecuatoriano del Seguro Social (IESS) para elegir a sus dirigentes.

El jueves, cuando se inició el acto, los representantes que apoyan las políticas del Gobierno no pudieron entrar. Fue el caso de los delegados de la Hermandad de Ferroviarios Jubilados (HFJ).

Jijón (crítico al Gobierno) explicó que no eran parte de la Confederación y que por tanto no debían estar ahí. Pero finalmente lograron entrar y llegaron a un acuerdo para que Muñoz los represente. Obtuvo 100 votos a favor, uno en contra y se registraron 18 ausentes.

Él fue dirigente de la Unión de Jubilados de la Empresa Eléctrica Quito, pero según Fabiola Vaca, actual presidenta, fue expulsado el 11 de junio, supuestamente porque no presentó documentos que respalden varios gastos hechos durante su administración, lo que desmintió Muñoz. Él no quiso dar declaraciones ayer sobre su posición en torno al Régimen.

Tras enterarse de la elección, la Unión de Jubilados de la Empresa Eléctrica Quito convocó a una asamblea a sus socios para este martes. Entonces definirán su participación o no en el paro. Jijón sí plegará, al igual que el Frente de Jubilados y Pensionistas del Seguro Social.

Los jubilados se habían opuesto a la eliminación del 40% de aporte fijo que el Estado hace para el pago de las pensiones jubilares. Esto fue aprobado en abril, con la Ley de Justicia Laboral y Reconocimiento del Trabajo No Remunerado en el Hogar.

Entonces los jubilados se movilizaron hasta Carondelet con carteles en donde se leía: El IESS es de los afiliados y los jubilados, no del Gobierno.

Pero ese foco de descontento ha sido, en parte mermado. Guido Jaramillo, presidente de la HFJ, reconoció que ellos no pueden “morderle el brazo a quien nos está dando la mano”.

Esto en referencia a un pago retroactivo que recibieron
1 700 jubilados de su frente. En febrero pasado, cada uno obtuvo USD 7 000, en promedio, por el incumplimiento del pago de pensiones patronales.

Jaramillo dice que era su derecho y que se consiguió a través del diálogo con las autoridades del IESS. Lo que vino después fue el respaldo público de la Hermandad de Jubilados Ferroviarios al Gobierno.

Incluso convocaron a una rueda de prensa donde se dijo que no apoyarán el paro.

Fue el 23 de julio y ahí Jaramillo apareció con Gabriel Riera, de la Asociación Batalla de Tarqui. Él, como representante de esa organización, tiene a su cargo un inmueble de 4 076 m2 del IESS donde funcionan las oficinas. Está en el centro de Quito. Pagan un arriendo de USD 1 120, pero perciben por el arriendo de varias de sus oficinas y la administración del garaje alrededor de USD 2 800 al mes. “Con eso pagamos la luz, agua, teléfono, el sueldo de la secretaria”, dijo Riera en abril.

Con él también apareció en la rueda de prensa Abdón Logroño, de la Federación de Jubilados de Pichincha. Ellos tenían a su cargo la administración de los servicios exequiales Los Lirios. El Convenio Modificatorio de Concesión, Administración y Operación de las salas de velatorio de propiedad del IESS se suscribió el 25 de octubre del 2005 y por un tiempo de 10 años. Pero en el 2012 se rompió el contrato por recomendación de la Contraloría.

Logroño indicó que no hubo un fundamento de hecho y derecho para que se realice esta acción. Sin embargo, entregaron la administración.

En la actualidad, la Federación tiene unas instalaciones con el nombre de Los Lirios en la avenida Michelena y Gonzalo Cabezas, al sur de la ciudad. Los servicios son los mismos y los jubilados esperan mantener una conversación con el actual presidente del Consejo Directivo del IESS, Richard Espinosa para que la funeraria vuelva a funcionar como parte del Seguro Social.

La Federación de Jubilados de Pichincha no participó en la elecciones de la Confederación ayer. Tampoco presentó candidato. Su voceros aseguraron que la Confederación no los representa, porque tienen estatutos propios. Pero aclararon que tampoco participarán en el paro contra el Gobierno, al igual que la Asociación de Jubilados valle de Los Chillos.

“No queremos hacer ningún tipo de politiquería”, dijo Logroño. En abril pasado, su organización salió a las calles para reclamar por la Ley de Justicia Laboral.

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