6 de julio de 2016 10:24

Nerviosismo en los mercados ante los primeros efectos del brexit

Los primeros efectos económicos del voto de los británicos a favor de abandonar la UE empiezan a hacerse sentir. Foto: AFP

Los primeros efectos económicos del voto de los británicos a favor de abandonar la UE empiezan a hacerse sentir. Foto: AFP

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 2
Triste 2
Indiferente 2
Sorprendido 1
Contento 0
Agencia AFP

El nerviosismo era evidente este miércoles 6 de julio en las plazas financieras mundiales, empezando por las bolsas europeas, que caían ante los primeros efectos visibles del brexit.

“La visibilidad es nula y no sabemos a qué agarrarnos”, destaca dando el tono Xavier de Villepion, un vendedor de acciones de la firma HPC.

La libra esterlina cayó por debajo del umbral simbólico de los 1,30 dólares este miércoles, cotizando a USD 1,2798 hacia las 02:00 GMT, su nivel más bajo desde mitad de 1985.

A media jornada, hacia las 10:30 GMT, las bolsas de París, Fráncfort, Madrid y Milán perdían más de un 2%. Londres se dejaba un 0,71%. Tokio cerró con una pérdida de 1,85%.

Y es que los primeros efectos económicos del voto de los británicos a favor de abandonar la UE empiezan a hacerse sentir.

El lunes y el martes, tres fondos inmobiliarios británicos suspendieron su actividad ante el gran número de solicitudes de retiro de inversores inquietos.

“Los inversores están ahora al acecho del próximo fondo que pudiera cerrar”, destaca Andrew Edwards, de ETX Capital.

El crecimiento del sector servicios, preponderante en el Reino Unido, se ralentizó con fuerza en junio, según datos compilados antes y después del histórico referendo del 23 de junio.

Y Mark Carney, el gobernador del Banco de Inglaterra, incitó el martes a los bancos a conceder créditos con más generosidad para evitarle al país una posible recesión.

En un primer momento, los mercados financieros parecían haber encajado bien el impacto del referendo, en el que esperaban otro resultado. Pero ahora, empiezan a aparecer las fisuras.

“Justo cuando pensábamos haber vuelto a aguas más tranquilas, la libra se ve golpeada”, constata Stephen Innes, trader de OANDA Asia Pacific.

La libra es “el barómetro del estado de ánimo de los mercados después del brexit”, apunta Edwards.

Según él, la moneda británica “está acusando el estrés del mercado, al contrario que el FTSE 100”, el principal índice bursátil de Londres, que “se mantiene sólido porque cerca del 75% de sus beneficios” se obtienen fuera del Reino Unido, explica.

Una “carnicería” con los bonos 

Ante las pérdidas en bolsa, los inversores buscan frenéticamente valores seguros, como el yen o los bonos japoneses, norteamericanos o alemanes, lo que mecánicamente provoca una caída de los intereses de estos títulos tan demandados.

“El término es fuerte, pero corresponde exactamente a lo que está sucediendo con los rendimientos de los bonos soberanos: una carnicería”, destaca sin más rodeos John Plassard, director adjunto de la casa de corretaje Mirabaud securities.

El rendimiento del bono más codiciado, el alemán a diez años, cayó en territorio negativo a niveles inéditos, a -0,205%, lo que significa que los compradores pagan por ese valor, en lugar de cobrar intereses.

Este miércoles, el rendimiento de la obligación estadounidense a 10 años, en territorio positivo, tocó un mínimo histórico a 1,318%, mientras que el interés de la obligación japonesa a 20 años pasó por primera vez a ser negativo.

El oro, otro valor refugio, seguía revalorizándose en Londres, a 1.375,45 dólares la onza hacia las 10:30 GMT, su nivel más alto desde marzo de 2014.

Más allá del brexit hay otro elemento que está dando dolores de cabeza: los bancos italianos.

En los últimos días, las entidades de la península han acusado fuertes caídas en la bolsa de Milán, y los inversores se preguntan si no desencadenarán una nueva crisis financiera en la zona euro. Máxime cuando parece haber desacuerdos profundos entre el primer ministro italiano, Matteo Renzi, y sus socios europeos sobre la forma de ayudarlos.

“Renzi tiene razón, hay un problema bancario”, escribe en una tribuna en el Financial Times Philipp Hildebrand, vicepresidente de BlackRock, el mayor gestor de activos del mundo.

Según Hewson se está observando “un cóctel envenenado, que podría poner de rodillas el sistema bancario europeo. Y de momento, parece que los políticos no tienen la menor idea de cómo pueden solucionar el problema”.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (3)
No (0)