20 de June de 2010 00:00

La mayoría de discotecas y bares no acató la restricción en Guayaquil

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Redacción Guayaquil

El nuevo horario para la venta de bebidas alcohólicas crea confusión entre los dueños de negocios. Según la disposición de los ministerios de Gobierno y Turismo, que rige desde el viernes pasado, las tiendas solo pueden comercializar licor hasta las 22:00 de lunes a sábado.

Sin embargo, anteayer, a las 23:30, Mercedes Zúñiga continuaba vendiendo cervezas en su local de las calles Asisclo Garay y Sucre, en el centro de Guayaquil. En el exterior, un grupo de personas consumía las bebidas alcohólicas que acababa de comprar. Por todo ello, el intendente de Policía del Guayas, Julio César Quiñónez, clausuró la tienda del barrio.

“No me clausure por favor, necesito trabajar. Yo entendí que era hasta las 24:00 que se podía vender, entonces ya íbamos a cerrar”, dijo Zúñiga. El Intendente le explicó que estaba infringiendo la nueva disposición.

La noche del viernes un equipo de 166 policías y 26 oficiales se repartió en las zonas del norte, centro y sur de la ciudad, en busca de infractores. Un grupo estaba liderado por Quiñónez, salió del Cuartel Modelo para los operativos de control. Según la Policía, 75 personas fueron detenidas y trasladadas al Centro de Detención Provisional, en la vía a Daule, por beber en la vía pública.

En el operativo también se clausuró una discoteca que funcionaba en el segundo piso de una casa en la ciudadela Bolivariana. Johanna Gálvez, esposa del propietario, no comprendía la razón del cierre si aún no eran las 02:00, hora límite para el expendio de alcohol en bares y discotecas. La autoridad policial le revocó los permisos porque consideró que no contaba con las condiciones necesarias para esa actividad.

La madrugada de ayer algunos lugares de diversión terminaron su jornada más temprano de lo habitual, pese a que la regulación es solo para la venta de alcohol.

Carlos Luis Flores, propietario de los bares Samoa y Blush, cerró a las 02:00 por temor. Él dice que si alguien compra una botella de whisky a la 01:30, se la terminará en dos o tres horas. “Pero si la Policía llega y lo ve consumiendo creerá que recién se la vendí”. Este empresario calcula que sus ventas los sábados se reducirán en un 50 %, ya que los clientes empiezan a llegar a las 23:30.

En el sector de las Peñas, en el centro, los bares suspendieron la venta de alcohol a las 02:00.

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