27 de June de 2010 00:00

La chispa popular viaja sobre ruedas por todo el país

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Redacciones Cuenca y Santo Domingo

En Cuenca, Patricio Guamán tiene en su bus leyendas como ‘Solo Dios sabe mi distancia’ y ‘El amigo que nunca falla’. Están acompañadas de la silueta del rostro de Jesús y se ubican en los ventanales delanteros del vehículo de la Cooperativa de Transporte Ingapirca.

Él espera pasaje ros en la Terminal Terrestre de la capital azuaya para cubrir la ruta Cuenca-Azogues, Guamán cuenta que con Dios se siente protegido. En otros buses interprovinciales e intercantonales que pasan por ahí aparecen frases como ‘Si Dios quiere volveré’, ‘Trabaja, no envidies, sapo’, etc.

En otro punto de la ciudad, en la Feria Libre de El Arenal también circulan automotores que van diciendo a su paso: ‘Soy libre como el viento y sufren cuando me ven’. ‘Que Dios te conceda el doble de lo que me deseas’, ‘Me voy, pero volveré’ y ‘Si voy atrasado dile a tu ñaña que ahí voy’.

Y a bordo de uno de estos buses la diversión continúa con las frases pintadas en asientos, paneles o parabrisas: ‘Si el niño es hijo del chofer no paga’, ‘Se va tu negro’, ‘Sonríe, tu mujer me ama’, ‘El culpable de tus lágrimas’'

Uno los profesionales que elabora estas leyendas es el peruano Vicente Yarleque. Una frase de un metro por seis centímetros cuesta desde USD 3,50 (papel normal) hasta 7,50 (reflectivo o fosforescente). Son adhesivos.

Él recuerda que hace 18 años, cuando empezó este trabajo, se hacía a mano, letra por letra. “Ahora todo es computarizado”. Los adhesivos más solicitados son referentes a la Virgen del Cisne y al Niño Jesús.

En el local de Yarleque, ubicado en la Terminal Terrestre, hay buses y camionetas que hacen fila para colocar sus frases o mandarlas a hacer. Sus trabajos van a España y Estados Unidos, especialmente son placas con los colores y el nombre de Ecuador, leyendas de la Virgen del Cisne.

En Santo Domingo de los Tsáchilas, Rodrigo Carrera , un chofer de 45 años, quiere que su automotor lleve un logotipo con el nombre de su hija, Gimabel. Se estaciona en la vereda del local ‘Imágenes’ y dice: “Disculpe amigo, ¿cuánto cuesta poner un logotipo en el parabrisas del carro?”. Cristian Mendoza, trabajador de local de calcomanías, le responde que son USD10.

El conductor acepta el trato y el joven empieza a trabajar.

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