30 de January de 2014 06:43

China expulsa a otro corresponsal del New York Times

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China se negó a renovar el visado y obligó al corresponsal del New York Times, Austin Ramzy, a abandonar hoy el país, en una medida que los diplomáticos consideran es una represalia por las revelaciones del periódico sobre la riqueza de la familia del ex primer ministro Wen Jiabao.

El periodista estadounidense, de 39 años, confirmó a la agencia de noticias DPA por teléfono desde el aeropuerto de Pekín que había pasado el control de pasaportes y estaba a punto de abordar un avión a Taiwan.

Ramzy es el segundo periodista del New York Times que es expulsado de China en 13 meses. Después de sus primeras informaciones en 2012 sobre la fortuna de la familia del entonces primer ministro ya tuvo que irse en circunstancias similares Chris Buckley hace justo un año.

Hoy informa sobre China desde Hong Kong. También Ramzy seguirá informando para el Times desde la región. El Club de Corresponsales Extranjeros en China (FCCC) manifestó que "lamenta profundamente" el hecho. "

En estas condiciones no se puede evitar la conclusión de que las autoridades querían castigar al New York Times por sus artículos sobre el primer ministro Wen Jiabao y su familia", señaló en una declaración.

"Un comportamiento de este tipo se aleja mucho de los estándares internacionales". El gobierno estadounidense intercedió hasta último momento a favor de Ramzy, sin éxito.

Durante su visita a Pekín en diciembre, el vicepresidente Joe Biden había hablado del tema del periodista, así como de otra decena de corresponsales del Times y de la agencia Bloomberg.

Esta última informó sobre la fortuna de la familia del presidente Xi Jinping. En todos los demás casos se solucionó el problema de visado. Ramzy informa sobre China desde hace 10 años, al principio en Hong Kong y desde hace seis años en Pekín.

Sus problemas comenzaron cuando se pasó en abril de la revista Time al New York Times. Según supo dpa, no fue hasta junio que las autoridades chinas aceptaron tomar nota del cambio de medio para su acreditación, pero no dieron ningún paso.

A finales de año se le negó una nueva tarjeta de corresponsal, por lo que no pudo renovar su visado. Según fuentes cercanas no se le dio ningún motivo para no renovar el permiso, pero hubo indicios de que se debe a su paso al New York Times.

La situación es muy similar a la de su colega Buckley, que también se pasó en 2012 de la agencia Reuters al periódico y ahí empezó a tener problemas.

Ramzy recibió a finales de año una extensión "por motivos humanitarios" de su visa, para que "pudiera empacar sus cosas", según las autoridades.

Tras sus informaciones sobre las familias de la cúpula dirigente en 2012, ni el diario ni la agencia Bloomberg han podido cubrir sus plazas libres en China.

Sus webs están además bloqueadas en el país. El ex corresponsal en China Philip Pan lleva casi dos años esperando poder asumir el puesto de jefe de la oficina del New York Times en Pekín.

"El mensaje a todos los periodistas extranjeros es claro: no se permiten las informaciones sobre las actividades personales de los altos dirigentes", señaló Paul Mooney, periodista afincado en China durante mucho años a quien el año pasado le negaron una acreditación para Reuters.

Desde 1991 ha habido media docena de casos de periodistas expulsados de China, aunque la cifra podría ser bastante mayor porque algunos medios no revelan este hecho por temor a perder por completo su capacidad de informar sobre el gigante asiático.

Entre los más conocidos están Andrew Higgins, del británico Independent, expulsado en 1991 tras informar sobre la detención de nacionalistas mongoles; Henrik Bork, del diario alemán Frankfurter Rundschau, que tuvo que abandonar el país en 1995 por protestar por la negativa del entonces primer ministro Li Peng a responder sobre su responsabilidad en la represión del movimiento democrático de 1989; Yukihisa Nakatsu, del japonés Yomiuri Shimbun, acusado de tener papeles secretos y expulsado en 1998; y Melissa Chan, corresponsal de la emisora árabe Al Yazira, expulsada en mayo de 2012 tras un reportaje hecho fuera de China sobre el trabajo esclavo en los campos de prisioneros del país.

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