25 de October de 2014 19:41

Los movimientos forman sus cuadros juveniles

De izquierda a derecha: Carla Cevallos de SUMA, Jorge Miño de Alianza País, Juan Carlos Valencia de CREO y Gabriela Núñez de Avanza. Foto: Patricio Terán, Paul Rivas/ EL COMERCIO, Alianza País

De izquierda a derecha: Carla Cevallos de SUMA, Jorge Miño de Alianza País, Juan Carlos Valencia de CREO y Gabriela Núñez de Avanza. Foto: Patricio Terán, Paul Rivas/ EL COMERCIO, Alianza País

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Adriana Noboa A. Redactora (I)

Las cuatro organizaciones con mayor votación (Alianza País, Creo, SUMA y Avanza) no han descuidado sus frentes juveniles. La formación de nuevos líderes se ha convertido en una de sus prioridades.

Para ello, han iniciado procesos de preparación y capacitación como una forma de garantizar su permanencia. Los miembros tienen entre 16 y 30 años y su preparación va atada a la ideología partidista, pero además es una exigencia del Código de la Democracia: la repartición de USD 8 040 448 a las organizaciones incluye la formación política.

La mayor organización la tiene el oficialismo. Además de sus programas de capacitación nacional, la Juventud País está creando su propia escuela de formación.

El énfasis está en la organización en el territorio, historia política, principios ideológicos y el análisis de la voluntad colectiva. La Comisión de Formación Política tiene ejes temáticos generales: teoría socialista, movimiento revolucionario, construcción del socialismo en el siglo XXI y creación de capacidades.

En esta última se incluyen temas como liderazgo y gestión partidaria, análisis de coyuntura, marketing político, discurso y análisis geopolítico.

La estrategia de Creo es opuesta. Aunque no tiene una escuela formal, una o dos veces al mes organizan talleres y debates. Sus ejes son la libertad y la democracia. Incentivar la lectura es una prioridad.

Cada semana les entregan un libro y se reúnen para debatirlo. Lo han hecho ya con ‘Caminos de servidumbre’ de Friedrich Hayek; ‘Capitalismo y libertad’, de Milton Friedman; ‘Decision Points’, de George W. Bush, y ‘La curva de la J’ de Ian Bremmer. Además los incentivan a prepararse internacionalmente.

En SUMA también patrocinan la preparación fuera del país, especialmente con programas de las embajadas. En noviembre, un grupo irá a Lima a un curso del Instituto de la Democracia. La directiva nacional creó el Instituto de Formación Política y Liderazgo.

Su programa se centra en la ideología del movimiento y la teoría del gobierno responsable. Próximamente abrirá una escuela en línea. Sin embargo, creen que la mejor formación es la práctica, conociendo la realidad del país.

Avanza tampoco cuenta con una escuela. La Secretaría de Capacitación organiza talleres de política partidista, inclusión de género, legislación y temas coyunturales. Algunos talleres han recibido el apoyo del Instituto de la Democracia, del Consejo Nacional Electoral (CNE). Los motivan también a participar en capacitaciones organizadas por otros organismos, por ejemplo en las universidades.

Recorriendo las calles

A sus 24 años, Carla Cevallos es concejala de Quito; antes fue candidata para asambleísta nacional. Fue uno de los pilares para la fundación de SUMA.

Las juventudes de esta agrupación se reúnen en promedio una vez por semana. Si no lo hacen, usan la conectividad para ello.
Ellos son los únicos de los jóvenes de alguna organización que tienen su propia sede, en el norte de Quito. Están apenas empezando a estructurarse, pero ya tienen líderes en la mayoría de provincias. Sus proyectos se enfocan en la ayuda social.

Además, impulsan la difusión de su ideología política en actividades dirigidas a los jóvenes en general. Carla afirma que ya no se ve a los jóvenes como herramientas, sino como iguales. SUMA los incentiva con su nueva escuela de liderazgo, que próximamente se abrirá también en línea. Incluso los patrocinan para que participen en cursos y talleres internacionales.

“Lo principal es aprender en la práctica, recorrer las ciudades y comunidades y hablar con la gente, conocer su realidad y sus necesidades. Esa es la mejor escuela”, sostiene.

Organizar y planificar

La mayor estructura y organización está en las filas del oficialismo. Jorge Miño, a sus 25 años, está a cargo del frente juvenil. Ellos cuentan con una estructura igual de compleja que el movimiento en sí: directivas provinciales, comisiones... Solo en estos cargos hay 3 920 jóvenes vinculados a escala nacional.

Aquellos que salieron del rango de edad para ser líderes juveniles ingresan al frente de profesionales, que ayudan a capacitar y a guiar a los menores que se incorporan.

Además de actividades sociales, Jorge cuenta que organizan talleres, campamentos y foros. Todo coordinado y avalado por las directivas respectivas. La escuela de formación se inició hace cuatro meses y cuenta con un programa específico de capacitación política.

En el oficialismo las reuniones son constantes. Jorge viaja a las provincias y está en los eventos nacionales. Todos los meses, la Juventud País establece su hoja de ruta a seguir. Afirma que la apertura que les brindan los líderes nacionales y provinciales del movimiento es la evidencia del papel fundamental que representan los jóvenes para la organización.

Liderazgo horizontal

En CREO las cosas funcionan diferente. Juan Carlos Valencia, de 30 años, cuenta que se trata de que todos sean líderes y emprendedores.

En su caso, dice que ellos no buscan nuevos simpatizantes, sino que los jóvenes los buscan a ellos. La estructura juvenil no es rígida, sostienen, porque cuentan con comisiones, no directivas.

Así organizan las capacitaciones y talleres, el trabajo social y las actividades políticas. Pero no se limitan a la política. Una de sus acciones estratégicas es la capacitación para el emprendimiento juvenil.

El movimiento también los impulsa para que se preparen fuera del país, en eventos internacionales. La comunicación es fundamental. Más que en reuniones continuas, están en contacto todos los días, a través de los chats grupales donde discuten sus ideas y proyectos.

Un punto importante, señala Jorge, es que no se niega, sino que hasta se estimula, la discrepancia y las críticas a los líderes. Los principios que los guían en la política son la libertad y la democracia. Por eso, señala, de esta organización nació la iniciativa de consulta popular en contra de la reelección indefinida.

Generando identidad

Los muchachos de Avanza en el sur de Quito dieron el nombre de Acción Juvenil. En cada cantón hay un nombre diferente. También enfocan sus actividades en los sectores rurales, su última iniciativa se llama Manos a la Obra.

Gabriela Núñez, con 22 años, ha participado ya en contiendas electorales, pero no como principal. Su vinculación a Avanza se dio por coincidencias ideológicas y porque siente que los jóvenes tienen apertura e igual oportunidad de participar. “Yo soy prueba de ello”, afirma. A su forma de ver es necesario crear el interés de la juventud en la política.

El partido les ofrece capacitaciones prácticas y teóricas y participan en eventos académicos nacionales. No tienen una escuela como tal, pero cuentan con una Secretaría que se ocupa de la tarea.

Algo que Gabriela admira de su agrupación es que no se siente engañada. Ellos saben cuáles son los lineamientos del partido y cuando organizan eventos para acercarse a los demás jóvenes no los disfrazan de encuentros culturales o artísticos. Lo peor que puede suceder, a sus ojos, es que los movimientos ganen adeptos con estas artimañas.

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