2 de November de 2009 00:00

El mirlo se adaptó a la contaminación de la ciudad

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Redacción Quito

Las aves como la golondrina, tangara y guirachuro, que volaban en la ciudad migraron por la falta de espacios verdes y alimento. Pero el mirlo se acostumbró a la basura y el ruido que produce la ciudad  y ahora se lo ve con más frecuencia.

Mario Vásconez, director del Parque Metropolitano, explicó que  los mirlos han sobrevivido a la urbanización de la ciudad, por eso es más frecuente verlos volando entre las calles de la urbe. Esta ave, que puede vivir hasta 15 años, se alimenta de todo tipo de comida.

Mayra Calderón, directora del Parque Itchimbía, aseguró  que la población de mirlos no ha incrementado, pero sí se ha vuelto más visible. Calderón dijo que la facilidad para encontrar alimento ha hecho que el mirlo esté en las casas y parques de la ciudad.

Pero Laura Trejo, moradora de El Dorado, sostuvo  que esta ave se han  convertido en un problema en su sector.  La mujer  señaló  que desde que sembraron árboles en la cuadra de su casa, los mirlos llegan con más frecuencia, pero ha notado  una disminución en el número de tórtolas.

Vásconez explicó  que esto puede pasar ya que el mirlo come huevos y pichones de otras aves como gorriones y tórtolas. Pero a pesar de estas actitudes agresivas contra otras aves, no representa un peligro para la gente.

Pero mientras el mirlo sigue en la ciudad, aves como las golondrinas han migrado al campo. Sin embargo, desde hace 5 años el Parque Itchimbía ha registrado un retorno de estas aves. 
La directora del parque aseguró que la recuperación de espacios que sirven de hogar para los pájaros ha permitido que nuevamente se vea a  quindes, quilicos o gorriones en los alrededores de esa área verde del centro de la urbe.

Lo mismo ocurre en el Parque Metropolitano, aquí incluso se realizan recorridos para observar pájaros que antes se veían comúnmente en la urbe.

Los expertos aseguraron que si los vecinos colocan macetas con flores de colores vivos, instalan bebederos para aves y mantienen  a los perros alejados de las plantas ayudarán a que el cielo de la ciudad vuelva a estar lleno de diferentes especies de aves.

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